Juventud Deportiva Mondragón etiketadun mezuak erakusten. Erakutsi mezu guztiak
Juventud Deportiva Mondragón etiketadun mezuak erakusten. Erakutsi mezu guztiak

ekaina 23, 2023

MONDRA TXAPELDUN FUTBOLEAN. EZ OHIKO KRONIKA 1943.

Maala futbol zelaia, 1943-06-24
Mondra 5 Tolosa 0

Aurreko batean idatzi nuen gerra osteko Arrasateko futbol giroaz. Ez zen bat ere samurra gizarte arrasatearra normaltasunaren bideetatik sartzeko eta badirudi kirola zela – bere gabezia guztiekin- herritarrengan ilusio puntu bat jartzeko gaitasuna zuen ekintza eta espektakulu bakarrenetakoa. Pilota eta futbola zituzten mundrautarrek astiematerik kuttunenak eta, zalantzarik gabe, bigarrenak erakartzen zuen zale multzorik handiena asteburuetan.

1942-43 denboraldian Juventud Deportiva Mondragonen bigarren aldiz ari zen erregional mailan, 1941ean sortu ondoren. Urte hartan, Kostaldeko bere multzoko lehena sailkatu zen talde sarrailagilea, eta ondorioz Gipuzkoako futbol afizionatuaren ligaxka jokatu zuten. Finalerdietan Donostiako Esperanza kanporatu zuen, Gipuzkoako hiriburuko prentsaren haserrearekin. Eta finalerako Hirugarren mailako Tolosa egokitu zitzaien arrasatearrei. 1943ko ekainaren 13an Berazubi futbol zelaian 4-4 izan zen emaitza. Eta Maalako partidua San Juan egunean izan zen. Zer gertatu zen arratsalde hartan?

Lehenik, La Voz de Españako Arrasateko korrespontsalak ekainaren 24an bertan, norgehiagoketaren berri emateaz bat, “Ante la desaparición de Maala” titulatu zuen enkartea zekarren, eta mamitsua delako aldatzen dut hona:

“Caben muy bien ciertas apreciaciones en los considerandos determinantes de la supresión del campo de Maala. En la actualidad se sufre agudamente en Mondragón de la escasez de viviendas, para cuyo remedio existen, aun dentro del casco urbano, considerables parcelas que edificando en ellas aliviarían sensiblemente el carácter del problema: considerando principal que obvia toda ponderación por su esencial importancia.

Dejemos a los terrenos que nos afectan y, por otra parte, no necesitan de nuestra defensa. El campo de Maala que cumple de modo absoluto los cariñosos y fervientes deseos del Caudillo con respecto a la juventud, es el primero que rompe su estado para sacrificarse al bien común. Aceptamos íntegra y sinceramente la intención. Sin embargo, en primer lugar, nos consta que no será aprovechada toda la extensión, que lleva jirones de emocionados recuerdos y esplendorosas esperanzas, sino una mínima parte: la suficiente para inutilizarla y suficiente para cortar la fecunda y lozana vida de una afición que constituye, por su motivo y finalidad, el adorno más preciado de los pueblos prósperos. Y el campo de Maala desaparece, sin dejar ni la más leve esperanza a la juventud mondragonesa, ¡cortándole las alas!!”

JDM-ek urtebete zeraman martxan, lehendakaria Jose Aiala, eta aurreko idazkian  korrespontsalarena baino elkartearen tonua antzematen dela esango nuke. Hain zuzen, justu bi urtebetera inauguratuko zen Iturripe eraikitzeko hartutako neurriek ekarriko zuten 1962an herritar askoren ezadostasuna… Iturripe zaharreko terrenuak beste helburu baterako erabiltzean.

Baina utz ditzadan “kontsiderandoak” eta noan 1943ko ekainaren 24ko partiduaren kronikara.  Ez ohiko bidea erabiliko dut nire iturrirako. Beste behin ere ekarri dut blog honetara Arrasateko “Aleluya” aldizkaria, 1943an argitaratzen hasi zena. “Editada por la delegación castrense de la Juventud de Acción Católica de Mondragón” zioen bere aurrealdean. Aldizkariaren zuzendaria Luis Lopez de Aretxaga izan zen, urtetara Unión Cerrajeran lankide izan nuena. Aldizkariaren 3. zenbakian, uztailekoa, agertu zuen berea kronikagileak.  Berari ematen diot txanda, berezko estilo “aretxagarra” nabarmen darakutsan idazkia irakur dezagun:

"Expectación en el txoko. Esperanzas en el triunfo. Emoción, nerviosismo, mucha emoción. carteles murales, programas de mano, riego de Maala; fijaros bien, riego de Maala, como si fuera San Mamés. Y hoy estamos en silla. Maala se ha vestido con las mejores galas para recibir al inmenso gentío que ha invadido nuestro txoko, para presenciar uno de los mayores acontecimientos deportivos de Guipúzcoa. Mucho calor, mucha gente, mucha elegancia, mucha y mucho de todo. Calculamos de 4.000 a 5.000 personas presenciando el partido.

Han sido colocados carteles murales por todas partes y esquinas del campo. “¡Queremos campo!”  ”El deporte nos une!” “Danos campo y seremos campeones” y otros por el estilo, dando una nota llorosa en esta tarde brillante, luminosa, llena de humor y colorido.

Comienza por fin el encuentro decisivo, dando término a la impaciencia general que se trasluce en los clásicos “hora, hora, hora…” el mordisqueo de las uñas,  los abaniqueos furiosos de las damiselas y las chupadas frenéticas al cigarro. Y entre el “Aupa Mondragón” y el ra, ra, ra atacan los cerrajeros en tromba la meta forastera, como si fueran inoportunos a los cuales hay que barrer del campo. Magnífico futbol, con los largos desplazamientos de balón a los extremos y remates y más remates a la portería.

A los 3 minutos escasos del comienzo conseguimos el primero de la tarde por medio de Sologaistoa, que recoge un despeje débil del defensa y contesta con un soberbio derechazo a media altura… y ¡¡¡¡goooolll!!! Maala se cae en  medio de un entusiasmo delirante, se aplaude a los jugadores, se grita, se abrazan, es la ovación más grande que oigo en mi vida. Dominando el estruendo general se oye ¡a por el empate! Gritado por el delantero centro tolosano al  poner la pelota en juego, que es contestado con un ¡a por el segundo! Por Arregui… y efectivamente llega el segundo y precisamente obra de Arregui que remata rápido el pase de Vitoria. ¡¡¡Gooool!!! Esto no hay pluma que lo describa. Alegría, ¡pero qué alegría! en las filas cerrajeras. ¡ A por la goleada” grita la afición entusiasmada, se lanzan las boinas al aire, se abrazan las damiselas, gritan y se agitan sin preocuparse de las ondas, modas y estrenos que las embellecen (según ellas) Y esto es jugar y viene y llega el tercero, y no siquiera llevamos un cuarto de hora de juego. ¡Aupa Mondragón! De esta se ahogan los tolosanos que no saben por dónde andan.

Pero esto es entusiasmador y no nos da tiempo de cuidarnos de los “urdiñas”, estos de Tercera
División, que se arreglan como pueden. Este pase de Balzategui a Sologaistoa no lo tira con más precisión ni un cañón. Los defensas contrarios desconcertados, al centro salta con su cabezazo el larguirucho Arregui y tenemos el tercero. Jauja. Esto no hay quien lo explique. Parece que todos se han vuelto locos. Unos con aire de suficiencia dicen “¡bueno!” Otros con  la boca abierta miran con unos ojos que ríen de puro gozo, otros saltan, aplauden, gritan y lanzan las boinas al aire y todo, todo, a la vez. No llevamos ni veinte minutos de juego y cuidado con decir que no somos campeones.

Al ver seguro el triunfo, bajó el tren de los primeros minutos y se nivela el juego, y comienza a calmarse la gente. Pero no hay más equipo que el cerrajero en el campo. Ya de nada sirven los nombres y martingalas de los jugadores forasteros para contrarrestar la goleada y el entusiasmo de los locales animados constantemente por la hinchada. Llega el descanso. Tanto para los jugadores como para el público. Mientras se oyen destapar las gaseosas y se reparte el café frío, se mueve nervioso entre sus huestes el pundonoroso Juanito “Manuca” el verdadero artífice de la victoria, que con sus consejos, ordenes e inyecciones de optimismo en las situaciones críticas ha sido el forjador de estos campeones. Aprovecho la ocasión para felicitarle y testimoniarle desde estas líneas el agradecimiento de la afición mondragonesa.

Pedro Sologaistoa, kapitaina
Aprovechan el momento las mocitas para arreglarse este ricito que se cae, aquel tupé despeinado, estirar la falda etc. para terminar estirándose como un pavo para lucir su artística cola. Este otro enciende su puro, apagado desde los primeros momentos, ya que no ha tenido tiempo entre tanta emoción. Este otro lía un cigarrillo, porque el purazo, dado en el racionamiento de fiestas, ha sido estrellado en el suelo en aquel remate fallido y que debía de haber sido gol. De descontentos está el mundo lleno. “¡¡Gaseosa fresca de Chaparro!!”

Y señores, podía terminar aquí esta reseña ya que el segundo tiempo, aparte de unas pequeñas reacciones tolosarras, el partido ha perdido todo su interés. Y cuando la gente comienza el desfile otro gol de Vitoria los mantiene quietos en su sitio, y como propina a su atención el quinto y último de Arregui.

Txapeldunak
Azkargorta "Monty", Arana "Cano", Urreta, Castor, Heriz, Balzategi "Erregetxo", Errasti.
Roa botikina,  Aranburu, Arregi, Sologaistoa "Laso", Vitoria. Madinabeitia "Manuca", entrenatzailea.

Destacaron del once local en unión de la línea media el gran Monty, el delantero centro Arregui y Balzategui, que fue el mejor de los veintidós. Alineación de los campeones: Urreta, Errasti, Heriz; Cano, Castor, Monti; Aranburu, Balzategui, Arregui, Vitoria y Sologaistoa.

Cuando sonó el pitido final quedó proclamado Campeón de Guipúzcoa la Juventud Deportiva de Mondragón, haciéndosele entrega del hermoso trofeo donado por la Excma. Diputación de Guipúzcoa. Lo recibió el capitán Sologaistoa, de manos del teniente de alcalde Sr. Echevarría.

Txapeldunak, zale eta musika bandak lagun, Udaletxerantz

Seguidamente, precedidos por la Banda municipal con un arrebatador “Celedón”, rodeados de un imponente gentío que portaba los cartelones que se vieron en el campo, aplaudidos en todo el trayecto, se presentaron en el Ayuntamiento a ofrecer al Sr. Alcalde el trofeo alcanzado, el cual agradecido y felicitándolos por el triunfo obtenido, les despidió sin más, hasta otra ocasión.

Y como las gargantas estaban secas y la copa gritaba que se llenara, acudieron al Centro en unión de los directivos y jugadores tolosanos para celebrar con abundante cerveza, obsequio de la Juventud Deportiva, con camaradería y nobleza deportiva el Fausto acontecimiento. Enhorabuena campeones. ALELUYA os felicita”

Mondra txapelduna zen. Futbol zalea ez bide zen alkatea Domingo Arzamendi genuen. Eta ospakizuna Ekintza Katolikoaren Zentroko ateez barruan burutu zela argitu digu Aretxagak. Futbol talde apala, baita pozaren erakustaldietan ere.

Argazkiak: Laso eta Aleluya aldizkaria



martxoa 15, 2023

JUVENTUD DEPORTIVA MONDRAGON ETA KRISIA HERRIKO FUTBOLEAN


Arrasateko futbolaren historia txikian badira zenbait barne historia eta kirol modalitate horren bilakaera gradu zehatzean ulertzeko gogoan eduki beharko lirateke, nahiz eta gehienetan ihes egingo duten, ziurrenik herritar gehienontzat bat ere axolarik izan ez dutelako. Egia esan, iragan denboraren ikuspegitik aztertuta ia-ia ahaztuta geratu dira gorabehera asko, baina iruditzen zait pelikula osoko fotograma batzuk berreskuratzea interesgarria gerta daitekeela. Eta futbolaren historiari buruz apurtxo bat idaztea erabaki nuenean gaur dakardan istorioa ere osagai garrantzitsua zela pentsatu nuen. Ez noa ezer asmatzera, izan ere ondoko datu gehien-gehienak idatzita daude. Horrek ez du esan nahi, inolaz ere, egia hutsa denik, finean egia aurpegi askotakoa baita, nork begiratzen dionaren araberakoa. 

Juventud Deportiva de Mondragón elkarteak 1963an publikatutako memoria-txosten batean oinarritu naiz gaurkoa idazteko. Txosten haren sarrerak zalantzarako zirrikitua uzten zuen irekita, ez baitzegoen oso garbi zein zen txosten egileen benetako asmoa, batez ere “No llevamos ningún ánimo polémico” esaeraren atzean zetorrena zertara zetorren galdegai geratzen baitzen. Baina noan txostenaren laburpeen txiki batekin.

Juventud Deportiva de Mondragón (JDM) 1941ean jaio zen, gizarte garapenaren atzetik zebiltzan herriko gazte batzuen eskutik. Ez zen soilik kirol ariketa bultzatu zituena, baina izatez – eta gazteen artean normaltzat har daitekeen moduan- kirol praktikak, eta batez ere futbolak, protagonismo handia hartu zuen hasieratik. 

Idatzi nuen aurreko batean, gerra osteko gizarte giroa ez zela oso samurra Arrasaten eta zauri ireki gordinak nabaritzen ziren herritarrengan. Arrasateko kirol suspertze lanetan Jose Mari Urangak burutu ahalegin eta ekimenaz aritu nintzen beste behin – Unión Deportiva Mondragón sorraraziz, eta haren deskribapena nahikoa da mundrautarren arteko harreman zailari buruzko ideia zehatza egiteko. Baina urtean aurrera zihoazen eta normaltasuna heltzen ari zen kaleetara… Teorian, behintzat. Uranga herriko luistarren lehendakaritzatik garatu zuen bere lana, eta 1940ko uztailean utzi zion Unión Deportiva Mondragonen lehendakari izateari.

Gertatu zen, eta Jose Mariren erabakiarekin zerikusi izango zuelakoan nago- 1940ko maiatzaren 10ean hogei gaztek Ekintza Katolikoaren Gazte Elkartea sortu zutela, Rafael Amozarrain lehendakari hautatuz. Helburuetariko bat, kirol praktika areagotzea zen. Hori dela eta, 1941eko ekainaren lehenean, JDM elkartearen lehen ekintza izan zen, modu ofizialean. Egun hartan, Maalako futbol zelaian, Ekintza Katolikoaren Gazte Elkartearen sail autonomo bezala aurkeztu zen JDM, artean Juventud Deportiva de Acción Católica. Lehendakaria Jose Aiala izango zen. Berarekin zuzendaritzan, Alvaro Oregi, Luis Aretxaga, Jose Egidazu, Pako Azpiazu, Eugenio Balzategi, Imanol Arizaga eta Bizente Sagasta zeuden. 
Jose Aiala

Esan behar da Jose Mari Urangaren zuzendaritza batzordean egon zela Aiala, baina 1939-40 amaitzear zegoela dimisioa azaldu zuen, arrazoi bitxi batengatik. Denboraldian jokalarien artean agindutako primak amaiera osteko afari batean inbertitzea zegoen adostuta. Baina hilabete bat falta zela, hiru futbolarik espainiar armadara joateko deia jaso zuten, hain zuzen ere gerran abertzaleekin borrokatu zirenak: Ramon Aranbarri, Roman Fernandez eta Benito Etxebarria. Orduan, jokalari guztiak afarian egon ahal izateko, zuzendaritzak hura aurreratzea erabaki zuen. Jose Aialak ezetza eman zuen eta ondorioz zuzendaritzan egoteari utzi zion.

Baina itzul gaitezen 1941eko ekainaren lehenera. Egun hartako kirol egitarauan honakoa iragarri zen: atletismo erakuspena, Gipuzkoako zenbait herritako atletekin. Arrasateko Rafael Agirre eta Maria Luisa Atekak prestatutako Euskal Dantza Talde Mistoaren erakuspena. Eta azkenik, futbol partidua. Aurrez aurre, Gasteizko hamaika jokalari eta Juventud Deportivakoak. Beraz, lehen aldiz izen horrekin aritzen zela. Diodan, gasteiztarrak Angel Sukiak - artean Gasteizko Apaiztegiko agintarietako bat, eta urtetara kardenala izango zena- hautatu zituela. Suposatzen dut, beraz, futbolariak apaizgaiak izango zirela. 

JDM sailetan egituratu zen: dantza, antzerkia, areto kirolak, futbol, pilota, atletismo, mendirako zaletasuna, uda txangoak eta abar, bakoitza bere arduradunekin. Finantzazio bide bezala, tonbola, zozketa eta kiniela batzordeak osatu ziren. Maalako zelaiaren jabeekin sinatu zuen hura erabili ahal izateko kontratua, 425 pezeta urteko, baina 1943an terrenoa Elmari saldu zioten eta JDMk beste toki baterako urratsak eman behar izan zituen. Aurrenik, Osiñako landan egokitu zen futbol zelaia, probisionalki. Eta aukera desberdinak aztertu ondoren, azkenik Uribarri auzoko Uribar Zubi baserriaren ondoko Iturripera jo zen, 16.000 metro karratuko lautadatxoa zeukana.

Juventud Deportiva de Acción Católica  zen futbol taldearen zamari eusten ziona eta ekonomikoki defizitarioa zen: 1944an, 13.000 pezetako galera eman zuen. Uribarriko terrenoak eta egokitzapenerako gastuak 194.286 pezetaraino heltzen ziren eta JDAC-ek Gipuzkoako Aurrezko Kutxara eta Banco Guipuzcoanora jo zuen, maileguaren eske. Bankua prest agertu zen 90.000 pezeta hipotekarik gabe uzteko, baldin eta herriko enpresa batzuek bermea eskaintzen bazuten. Horrezaz gain, maileguak %4ko interesa izango zuen. Eta betiko enpresek aurrerako urratsa eman zuten. Honela banatu zen maileguaren bermea: Unión Cerrajera (% 50) Elma (% 20) Asam (% 8´5) La Industrial Mondragonesa (% 8´5) ABC (% 5) MCM (% 5) Altuna, Garay y Cia (% 3) 
Iturripe zelaia egokitzen, 1945eko maiatza

Goi mailako dirutan sartuta, Ekintza Katolikoaren baitan planteatu zen kirol elkarteri nortasun juridiko berezia ematea eta horrela jaioko zen Juventud Deportiva de Mondragón, katolikotasunaren gaineko izenondoa kenduz. Estatutuak Ignazio Goikoetxea Arrasateko legegizonak erredaktatu zituen eta Ekintza Katolikoaren zentroan  1944ko apirilaren 10ean onartu ziren. Urte hartako irailaren 12an JDM-en sortze batzarra burutu zen. Zuzendaritza Batzordea honela geratu zen: lehendakaria, Jose Aiala; lehendakari ordea, Bizente Sagasta; idazkaria, Luis Aretxaga; diruzaina, Enrike Landaluze; bokalak, Luzio Berezibar, Jose Luis Urzelay eta Jabier Aranzabal; kontsiliario, Jose Maria Arizmendiarrieta.

Iturripeko zelaiaren inaugurazioa 1945eko ekainaren 24an izan zen, Artziprestazgoko Kongresu Eukaristikoaren amaiera bezala. Ordurako, zelai berriaren kostua 217.000 pezetakoa zen. Argitu behar da, terreno haiek erosi zirenean Iturripeko hegoaldean gorde zela zati bat Eskola Profesionalaren etorkizuneko hedapenerako. Eta horren gainean Rikardo Olaran arkitektoak 1947an Eskola Profesional Berriaren aurreproiektua prestatu zuen. Handik gutxira, Eskola Profesional Berriaren Promoziorako Plana eta JDM-en Kirol Instalakuntzen Plana bateratu egin zituzten eta Iturripeko terrenoak expropiatu egin ziren Eskola eraiki ahal izateko. Iturripe berria Eskolaren inguruan egingo zen. 
Iturriperen inaugurazioa, 1945eko ekainaren 24

Bien bitartean JDM-en ekintza, batez ere, futbolaren barruan ematen zen. Gaurko nire ekarpen hau idazteko oinarritzat hartu dudan memoria-txostena oso gogorra da JDM-en baitan eramandako kudeaketari dagokionez. Begira zer dakarren zati batean: 

“Será preciso que reconozcamos que también a nosotros nos alcanzó el contagio peninsular de la “futbolitis” Hemos conocido crisis de directivos realmente lamentables, hasta el punto de resultar difícil la caza de presidente por las dificultades económicas antes aludidas, o también situaciones inexplicables de directivos que asumieron los cargos considerándose portavoces de intereses imaginarios, con actitudes de intransigencia o cerrazón dignas de mejores causas” 

Edota beste hau ere, argigarria, guztiz, elkartean bizi ari zen giroa azaltzen duena: 

Rafael Amozarrain
“En realidad las condiciones en que se desenvolvía el fútbol y los criterios administrativos de sus directivos no podían conducir a otra cosa que a la acumulación de dificultades en cada ejercicio. De hecho, los espectadores del fútbol, sus socios de numero y abonados, no han cubierto a lo largo de ese período los gastos de sostenimiento del fútbol” 

Baina, nik uste dut, arazoa ez zegoen bakarrik alde ekonomikoan. Ordurako – 1963an JDMk ondasun ugari zituen, besteak beste 1947an erositako Gurea zinea.  Zertara zetorren, bestela, memoria-txostenean irakurtzen zen beste hau? 

“Hay alguien en Mondragón que en buena ley pueda tener celos por la ayuda mutua que pudieran prestarse estas dos instituciones la Escuela y Juventud Deportiva,… ¿Hay alguna incompatibilidad…? ¿Es que el porvenir de nuestro pueblo y de nuestros jóvenes no requiere de esta acción paralela o complementaria?... 

Jose Martinez de Ubago
Se han hecho a lo largo de 18 años tres ediciones de los estatutos… Se pueden reclamar derechos inexistentes cuando los socios de número que de ello presumen podrían informarse debidamente mediante la lectura de unas pocas páginas… Tal vez, si hubieran podido disponer de algunos falsos estatutos cabría hablar de la existencia de buena fe en estas reacciones. Pero o no han leído ningún estatuto o si lo han leído no han podido menos de ver bien claras las cosas” 

Eta 1963an JDM-ek berak deitzen duen Hirugarren Etapari eman zitzaion hasiera. Aipatu memoria-txostenean zioten bezala, aurrekoak baino aberatsagoa izatea espero zuten, batez ere, kirol praktikari zegokionez. Ondorioz, futbol saileko zuzendaritza batzordeak –Agustin Maidagan buru-  dimisioa azaldu zuen eta Rafael Amozarrainek eskuratu zuen JDMen lema. Baina 1965-66 denboraldian JDM-en futbol saileko bazkideek uko egin zioten bertan jarraitzeari eta futbol elkarte berri bat sortu zuten: Mondragón Club de Fútbol. Presidentea, Jose Martinez de Ubago izango zen.

Argazkiak: JMVM

ARRASATEKO FUTBOLARI BURUZ GEHGIAGO

apirila 22, 2022

JESUS ARANBARRI



Ondoko lerroak "Mondra. Una temporada (1965-66) Y tres futbolistas (Sagasta-Larrauri-Aranbarri)" Jose Ignazio Zaitegi eta bion liburuari dagozkio.  (Autoedizioa. 2020)

Las líneas que siguen las he extraído del libro que escribimos Jose Ignazio Zaitegi y yo "Mondra. Una temporada (1965-66) Y tres futbolistas (Sagasta-Larrauri-Aranbarri)" (Autoedición. 2020)



De los tres futbolistas, al primero que conocí fue a Jesús Aranbarri. Eramos unos niños, ya que yo andaría por los 9 años. Jesús, Jose Ignazio Zaitegi y yo estudiábamos en el colegio de los frailes viatoristas. Preparábamos el ingreso de bachiller, para examinarnos en el Instituto de Vitoria-Gasteiz. Y puedo asegurar que de Jesús no tengo de aquella época más que un único recuerdo, y está relacionado con el fútbol. Como es normal, en los recreos se jugaba a dar patadas a un balón y, de vez en cuando, se organizaba alguna liguilla entre las clases, teniendo en cuenta lógicamente la edad de los componentes del equipo.

A mí, que nunca he tenido habilidad para este deporte, me tocó jugar con un grupo de compañeros de curso, y cierto día tuvimos que hacerlo contra el equipo en el que estaba Aranbarri. Sucedió que el árbitro, algún fraile, pitó penalti contra nosotros. Y lo lanzó Jesús. No metió gol… pero nuestro portero, no voy a citar su nombre, aún hoy seguirá sin poder respirar correctamente, debido al balonazo tan tremendo que le propinó el garagartzarra en el estómago. He de decir que mi compañere y amigo Jose Ignazio era entonces y fue durante muchos años, un magnífico futbolista, que llegó a tener más relación deportiva que yo con quienes hemos seleccionado para este pequeño libro. Por lo tanto, él tiene más autoridad moral que yo para hablar sobre este deporte. Y me consta que Jose Ignazio y Jesús han mantenido siempre una cordial amistad.  Por mi parte, sin embargo, no he vuelto a tener relación con Aranbarri hasta que nos propusimos escribir sobre él.  He coincidido con Jesús en algunas ocasiones, pero no han pasado de meros encuentros, sin pasar de un simple saludo.

 

Mucha menos relación he tenido en los últimos cincuenta y cinco años con Javier Larrauri; ninguna. Y cierto día que el coronavirus me tenía atado al ordenador, viajando virtualmente por esos mundos de Dios, me encontré con un Javier Larrauri, en León. Le escribí un correo preguntándole si tenía algo que ver con el Javier Larrauri que yo conocía, y a vuelta de correo me respondió que era su padre. Me llevé una gran alegría, y a las horas ya estaba en contacto con mi amigo. Comenté lo sucedido con Jose Ignazio, y entonces surgió la idea de escribir esta historia de futbol.

Javier Larrauri Izquierdo – la verdad es que no puedo asegurar si para entonces ya había la familia trastocado oficialmente el orden de sus apellidos – Sáenz Izquierdo Larrauri (1). Lo cierto es que cuando se matriculó en 5º de bachiller, 1963-64, en los clérigos de San Viator, ya era Larrauri. Su familia había llegado a Mondragón desde Legazpia y había montado un negocio de frutas en la calle Ferrerías. Y Javier se integró rápidamente tanto en la vida colegial con sus compañeros como en la general. Rápidamente conocimos de  sus habilidades como futbolista. Existe testimonio gráfico de un campeonato de fútbol organizado para sacar futbolistas para el UCEA, en el que el equipo Goi Argi – nombre de la hojita semanal que publicaban los viatoristas- se proclamó campeón del mismo, y Larrauri era el extremo izquierda de aquella formación. Estábamos a finales de 1963. Toda esa capacidad para el fútbol no pasó desapercibida para los dirigentes del UCEA, que enseguida echaron la red y consiguieron ficharle.

Pero Javier era un magnífico deportista y a mí, seguramente por mi desconocimiento casi total hacia la modalidad, me asombraba cuando cogía un balón de baloncesto. Había estudiado en los viatoristas de Vitoria-Gasteiz, y había practicado ese deporte, que llegó un poco más tarde a Mondragón. Formó parte del equipo de baloncesto de nuestro colegio que disputó pequeñas competiciones contra otros centros escolares, sobresaliendo en aquéllas el pique existente con los dominicos de Bergara. El curso 1964-65 fue el último año en que estuvimos juntos. Y no había hablado con él hasta, como ya he dicho, abril de este año 2020.

JDMren jubenila, 1963-64

Ha sido con Jon Sagasta con quien más me he relacionado, cosa nada difícil de comprender por haber residido los dos en Mondragón. Jon, José Ignacio y yo coincidimos en 3º y 4º de bachiller, cursos 1961-62 y 1962-63, nosotros dos aún con pantalón corto  mientras que Sagasta ya los lucía largos. Jon al fútbol era un todoterreno, con mucho aguante, que se imponía normalmente a sus contrarios. José Ignacio Zaitegi suele decir que Jon llevaba la pierna izquierda de adorno. Recuerdo que tenía conocimientos balompédicos teóricos, que los exponía en clase. No en balde en el Bar El Caserío, de propiedad familiar y con la foto del Athletic de Daucik a hombros y Gainza con la Copa recién ganada, se rellenaban las quinielas semanales. Otro deporte en el que se defendía muy bien era la pelota. Fue uno de mis primeros amigos, si no el primero, en llegar al UCEA. Algo que me hacía sentir importante.

He citado al UCEA y quiero dar un par de datos sobre aquel club, que al amor – y presupuesto- de Unión Cerrajera S.A puso en marcha en 1948 la sección de futbol, como consecuencia de un interés en ese sentido por parte de la dirección de la empresa, apoyada en un hombre, Gaspar Ezkurra, quien lo dio todo por aquel proyecto deportivo. Hay que recordar que el área de deporte de Zaldispe – incluyendo el campo donde dirimió durante años sus partidos el UCEA- se inauguró el 24 de julio de 1948. Escribí en 2015 en mi blog “Hots begi danbolinak” (2)  sobre aquella experiencia, y transcribo lo siguiente:

UCEA, 1963-64

“Eta kokagune horretan izen bat sortu zen 1948an: UCEA delakoa, hots “Unión Cerrajera Escuela Aprendices”en akronimoaren izenarekin abiatu zen futbol taldea. Ordurako Unión Cerrajeraren babespean futbol txapelketak antolatzen ziren herrian eta afizionatuek zein nolako arrakastarekin segitzen zuten ikusita, 1948ko urtarrilean enpresak erabaki zuen talde berri bat sortzea.

Mugimendu haren buruan Gaspar Ezkurra jarri zuten, Eskolan bertan Marrazkiaren Teknologiako irakasle lanetan ere ari zena. Ezkurra lehendakari, Vicente Sagasta lehendakariorde, Javier Mendieta idazkari, eta Anaia Daniel biatorista, Zabaleta, Jauregi, Gallastegi, Bolinaga, Alfonso eta Julio Gorroñogoitia, Ormaetxea, Usatorre eta Beitia bokal izendatu zituen enpresak. Horiexek osatu zuten lehen zuzendaritza. Ikusten denez, geroko Arrasateren bilakaeran erabat inplikatu ziren goi mailako arrasatearrak zeuden zuzendaritza talde hartan”

Aquel equipo sacó en sus primeros años de funcionamiento futbolistas como Uribarren IV y Errasti III, que serían profesionales, y llegarían a jugar en equipos de segunda división.  Hay que reseñar que UCEA no nació para militar en categoría juvenil, sino que no fue hasta 1957 que se tomó la decisión de enfocar al equipo en esa dirección. Y los frutos se dejaron ver con la profusión de chavales que pasaron por sus filas, hasta la desaparición del club en 1965. Por lo tanto, Sagasta, Larrauri y Aranbarri son de la última hornada del UCEA. Buena hornada, sin duda.




(1) Recuerdo que en la época se comentó que José Manuel Arriola “Dongui” había detenido a uno de los hermanos –creo que era José Luis, para entonces futbolista de JDM- por circular con su motocarro por el cantón de Ferrerías a la parroquia. El cabo de municipales le preguntó el nombre y dirección, y el denunciado contestó con los apellidos Sáenz Izquierdo. “Menos bromas” le debió de contestar Dongui, añadiendo “¿Cree que no sé que es Vd. Larrauri?" Por cierto, el padre de Javier y hermanos/as era nacido en Ullibarri Ganboa.

 

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JESUS ARANBARRI

La afición al fútbol Jesús (Garagartza, 20 de abril 1948) la llevaba dentro desde chavalín. Fue la plaza de de su barrio el primer espacio en donde un Jesús niño corría tras el balón, en lucha deportiva con sus vecinos Tomás Errarte, Julio Orobengoa, los hermanos Bidaburu etc. Recuerda Jesús que alguna vez se acercó por allí un pequeñín de nombre Iñaxio Kortabarria. Y no se olvida del día que, con el álbum de cromos Zahor completo, se llegaron hasta Oñati, para cambiar aquél por el balón correspondiente del premio. Con el disgusto que les supuso el volverse a Mondragón con las manos vacías, ya que – como se establecía en las normas- el balón “de reglamento” debía estar expuesto durante una semana en el escaparate de Kuku. Y hasta el establecimiento de ultramarinos de la Calle del Medio se llegaba Jesús todos los días, para contemplar el deseado balón que lucía impecable. Sería el primer balón serio con que jugó.

Sus comienzos competitivos infantiles hay que situarlos en el Colegio San José de los frailes viatoristas. Tomó parte en el campeonato que ya hemos citado anteriormente organizado por UCEA  para captar jugadores que engrosaran sus filas. Formaba parte del Besaide Barren, equipo en el que militaban chavales de Aramaio, Santa Ageda, Garagartza y Uribarri.

Y se produjo el salto al UCEA, donde formó parte de aquel equipo en el que también estaban Sagasta y  Larrauri. 

En el capítulo dedicado a la temporada 1965-66 de JDM hemos descrito cómo se incorporó Jesús al equipo cerrajero, y cuál fue el final de aquel año, siendo fichado por la Real Sociedad, junto a Jon Sagasta. Tenía dieciocho años  y llevaba con él la ilusión de cualquier chaval que ha apostado por abrirse camino en el difícil mundo del futbol profesional. Y peleará por conseguirlo.

Real Sociedad

Al poco de terminar la liga con su antiguo equipo, participó por primera vez con el equipo donostiarra en un torneo para conmemorar el cincuentenario del Real Unión. Era el 9 de junio de 1966, en el estadio Gal, y a su lado tuvo a los Martínez, Ormaetxea, Gaztelu, Mendiluze etc. Fue una buena toma de contacto con la realidad que iba a vivir a partir de entonces

Comenzó la siguiente campaña 1966-67 jugando con el Sanse, en tercera división. Y no lo pudo hacer de manera más acertada. Jugó el primer partido el 11 de septiembre contra el Alavés, en Atotxa, y el resultado final fue 5-0, con dos goles del arrasatearra, siendo uno de los destacados. En Mondragón se había distinguido por su olfato para el gol, razón sin duda por la que fue fichado por el club txuri-urdin, y en la temporada que va a permanecer en el Sanse demostrará que los rectores del club no habían errado en su decisión, y se proclamará máximo goleador de la temporada. Por cierto, en el partido de vuelta en Mendizorroza Aranbarri volvió a marcar por partida doble. El “Norte Expres” del 9 de enero de 1967 decía: “Todo lo íbamos apreciando poco a poco. En cuanto Sarasola fallara una vez Arambarri encontraría su oportunidad. Sarasola falló dos veces” El amezketarra Sarasola fue un grandísimo joven futbolista pretendido por clubes de primera división, que en un accidente de coche cerca de Vitoria se mató el 15 de junio de 1969.

Real Sociedad, 1966/67

Jesús no jugó todos los partidos de aquella temporada con el Sanse. Desapareció de la alineación por primera vez tras el partido de liga disputado en Iturripe el 19 de marzo de 1967 contra JDM, con resultado de empate a dos goles, los dos de los visitantes obra de Aranbarri. ¿Cuál fue, entonces, la razón de no volver a ser convocado por su entrenador Expósito? Pues, sencillamente, que la Real Sociedad se estaba jugando la liga, y el posible ascenso a primera división, con su máximo rival el Gijón – donde entrenaba Román Galarraga y actuaba de defensa el atxabaltarra Uribesalgo “Errota”- y los donostiarras necesitaban a Aranbarri para reforzar la línea delantera, ante cualquier imprevisto.

Aquella tarde de Puertollano

No creo equivocarme si digo que el 23 de abril de 1967 es el día que con más fuerza está grabado en la memoria de Jesús Aranbarri. Y pienso que también muchos de los aficionados realistas mantendrán vivo el recuerdo de aquella tarde en la que la Real Sociedad ascendió a primera división, gracias a un postrero gol del mondragonés, debutante con el equipo blanquiazul en el partido disputado al Calvo Sotelo de Puertollano. Más de una vez habremos dicho aquello de “me acuerdo dónde estaba cuando me enteré del asesinato de Kennedy” o dónde cuando la llegada del hombre a la luna. Yo puedo afirmar que supe que Aranbarri había sido el autor del gol decisivo en el Bar Bujanda de Vitoria-Gasteiz, propiedad del jugador del Alavés “Primi” Bujanda. Seguramente que lo celebré.

Real Sociedad, Puertollanon, 1967-04-23

Y llegó el día. La Real Sociedad tenía la baja de Mendiluze, y Elizondo, entrenador de la Real Sociedad, apostó por Jesús Aranbarri como recambio. La prensa local lo anunciaba el mismo día del partido, informando que el debutante iba a actuar de interior… o de delantero centro. La cosa no estaba clara. Por cierto, los periódicos donostiarras hablaban de una prima que habría de otro club interesado en ascender, de 40.000 pesetas a cada jugador del Calvo Sotelo. Pero al mismo tiempo, apuntaban que al equipo de Puertollano lo que le interesaba era ganar la prima de un millón de pesetas por ser el equipo más correcto de toda la competición, y una posible prima a sus jugadores habría cerrado el camino a tal premio. Quiero decir, porque más tarde volverá a salir junto a Aranbarri, que en el Calvo Sotelo jugaba Astorga,  un errenteriarra que militó también en el Burgos junto a los ex cerrajeros Arzamendi y Aranburuzabala.

Aranbarriren gola Puertollanon, 1967-04-23

La Real Sociedad formó con Zubiarrain; Gorriti, Martínez, Iguaran; Lasa, Lema; Urresti, Arzak, Arregi, Aranbarri y Boronat. Por tanto, al final Jesús no salió en su puesto de delantero centro sino como interior. El partido se desarrolló con total normalidad si bien las cosas se pusieron muy negras para los txuri-urdin. Terminó el primer tiempo con el resultado de Calvo Sotelo 2 Real Sociedad 0. Al comienzo de la segunda parte recortó distancia Boronat. Y cuando faltaban ocho minutos, Aranbarri resolvió una melée en el área local para introducir el balón en la portería contraria. Y de ahí al cielo. Decía el Diario Vasco del martes 25 de abril:

 “Como es necesario destacar que debutaba Arambarri, con un solo objetivo para su tarea: la de buscar el gol. Lo consiguió. En esto debo confesar que quedé muy satisfecho. Elizondo había hecho algo que me causó admiración: alinear a un debutante, en un partido excepcional, o, mejor aún, definitiva trascendencia; era casi un riego de heroicidad que bien merecía el premio obtenido: el que ese muchacho debutante, Arambarri, fuera no solo el autor de un tanto, sino de un gol que ha dejado a la Real Sociedad en la I División.

Un record, porque en Arambarri se han dado estos detalles: primer año en el Sanse; primer año en la Real Sociedad; primer partido oficial… y primer gol. ¡Pero qué gol, señores!”

Aldageletan, 1967-04-23an, Boronaten ondoan

El lunes 24 fue una apoteosis en toda Gipuzkoa, con la población echada a la calle, en muchos pueblos para ver pasar el autobús que conducía al equipo ganador. Llegaba desde Vitoria-Gasteiz, y a su paso por Mondragón fue Aranbarri quien tuvo que hacer los honores a los cientos de aficionados que salieron a darles la bienvenida. En Donostia fueron recibidos en el Ayuntamiento por el alcalde y los futbolistas tuvieron que salir al balcón para saludar al gentío reunido en Alderdi Eder que les aplaudía. “La Voz de España” decía en su crónica del día 25 que los aficionados cantaban, entre otras, “¡Aranbarrri, Aranbarri, Aranbarri es pistonudo!” Pienso que no sería ése el adjetivo calificativo empleado.

En mi opinión, ése es el cénit de Aranbarri en cuanto a resonancia deportiva en toda su carrera. Va a tener más momentos importantes, pero ninguno de esa magnitud.

Temporadas de suplente

Si la irrupción de Aranbarri en la Real Sociedad fue meteórica, hay que decir que a partir de entonces su estrella fue debilitándose, no consiguiendo la titularidad más que en muy contadas ocasiones. Tengo que decir que por aquel entonces yo era estudiante en Donostia, y los domingos de partido solía acudir muy regularmente a Atotxa. Coincidí en la capital con Aranbarri desde la temporada 1967-68 hasta la 1971-72, en la que los dos dimos por concluidos nuestros respectivos quehaceres que nos retenían en la ciudad. Y he de confesar que en todos esos años vi en muy escasas ocasiones jugar a Jesús. La competencia que tuvo con Arregi, Silvestre, Ansola fue encarnizada y la alineación titular se cotizaba muy alto.

No obstante, recuerdo un gol que le metió, nada más y nada menos que a Iribar. Fue el 15 de marzo de 1970, con un Atotxa en el que no cabía un alfiler. Nueva confesión: no puedo ocultar que de niño me atraía el Athletic. Pero cuando Aranbarri le clavó aquel gol al “Chopo” – que era y sigue siendo mi referente como deportista-  me alegré un montón y diría que, incluso, me brotó un punto de orgullo… por haber sido compañero de colegio de Jesús, quien por un día volvía a ser el héroe de la afición realista. En aquel Athletic jugaba también Txutxi Aranguren, que años más tarde forjaría una excelente amistad con Aranbarri. Aquella tarde los txuri-urdin fueron: Esnaola; Gorriti, Martínez, Ormaetxea; Arzak, Lema; Urreisti, Urtiaga, Aranbarri, Mendiluze y Boronat. La temporada terminó y la Real Sociedad quedó clasificada en séptima posición.

 

Athleticen kontra, 1970-03-15

Fue en la temporada 1969-70, cuando el arrasatearra más apareció en las alineaciones titulares, catorce veces. Tras aquel partido contra el Athletic volvió a gozar de la confianza de Elizondo, y en encuentro contra Las Palmas el 22 de marzo  volvió a marcar por partida doble (4-1) En crónica de la Hoja del Lunes de San Sebastián se leía: “Hay que destacar a todos, pero justo es mencionar que Arambarri le está tomando gusto a la titularidad. Y a lo mejor cuesta desplazarle de ella, a juzgar por la soltura y desparpajo con que se movió ayer” Por su parte, “El Diario Vasco” comentaba: “Arambarri hizo hasta justificar de sobra la confianza en él depositada, en una demostración de que, según suma partidos jugados, sus cualidades se definen y afianzan hasta el éxito”

Aranbarri tuvo en sus distintas temporadas y equipos un número amplio de entrenadores, pero él guarda un recuerdo especial para Andoni Elizondo en la Real Sociedad y Román Galarraga en el Alavés. De ellos aprendió mucho, que – como veremos más tarde- le vendría muy bien para su propia experiencia de entrenador.

Fue también alineado de titular en partidos de Copa, llegando a las semifinales contra el Elche. El primer partido disputó el equipo – no fue alineado el mondragonés- en el estadio Altabix a las 5 de la tarde con  42º de temperatura. Perdió la Real 3-0.  Aranbarri sí jugó en Atotxa el 10 de junio de 1969, con un terreno de juego que – lo cuenta humorísticamente Jesús- fue visitado en los días previos por los bomberos donostiarras y sus mangueras. Ganaron los txuri-urdin 4-1, y el desempate, también con el arrasatearra- se dilucidó en el Bernabeu,  ante 80.000 personas que habían llenado el estadio para ver el encuentro entre los dos equipos. La Real fue eliminada, dicen las crónicas que por imparcialidad del árbitro. Reseñar que en los partidos contra los ilicitanos Jesús fue alineado de extremo izquierda. Un año más tarde, contra aquel Elche subcampeón de copa – la final la ganó el Athletic de Bilbao- se enfrentó Jon Sagasta, y ya hemos visto en el capítulo dedicado a éste que con mejor suerte de la que tuvo Jesús.


Aranbarri, buruarekin gola sartzen Atotxan

En la siguiente campaña, 1970-71, fueron diez los encuentros en que Aranbarri salió como titular, siendo la mayoría al final de la temporada. Terminó la liga en Vigo, con presencia del mondragonés, que no pudo marcar. La Real Sociedad se clasificó en octavo lugar.

Durante la siguiente temporada, 1971-72, la última de Aranbarri en Donostia, fue aún más escasa la aparición de Aranbarri en el once txuri-urdin, ya que solamente lo hizo en tres ocasiones. La Real Sociedad volvió a clasificarse en octavo lugar. En los últimos partidos de aquella temporada apareció como titular indiscutible en la defensa donostiarra un chaval que también se había forjado en Iturripe: Iñaxio Kortabarria. El relevo mondragonés - ¿o hay que decir garagartzarra?-  en el equipo donostiarra estaba asegurado.

Jesús Aranbarri disputó un total de treinta y cinco partidos con la Real Sociedad, marcando once goles. Su próximo destino profesional no estaba muy lejos geográficamente.

Deportivo Alavés

El  1 de agosto de 1972 se presentaba en Mendizorroza el Deportivo Alavés, y entre las nuevas incorporaciones estaba Jesús Aranbarri, que desde aquel mismo día se ponía a las órdenes de Koldo Agirre, entrenador de los babazorros. El Glorioso militaba en tercera división, y su objetivo era el ascenso de categoría. Los directivos, equipo técnico y futbolistas estaban convencidos de que podían luchar por tal reto.

Aranbarri comenzó goleando, que es para lo que se le había contratado. Y lo hizo desde los encuentros amistosos – uno de ellos con el Honved húngaro- elevando las expectativas de los aficionados que esperaban que la que comenzaba iba a ser poco menos que un desfile triunfal. Lo cierto es que no fue así. Y la temporada terminó con el Alavés en tercer lugar, a nueve puntos del campeón Salamanca que fue el que ascendió. Los goles de Aranbarri no fueron suficientes y  el equipo tuvo que preparar la siguiente campaña, desde el mismo punto de partida del año anterior.

A las órdenes de Román Galarraga dio comienzo la temporada, 1973-74, con el  Deportivo Alavés  encuadrado en el segundo grupo de tercera división. La afición no las tenía todas consigo, y los medios no hacían conjeturas sobre lo que podría suceder en mayo de 1974. La mala experiencia de la campaña anterior pesaba en el ánimo de todos y, por tanto, se era mucho más prudente acerca de la posibilidad del deseado ascenso.

La cosa no pudo empezar peor, ya que los gasteiztarras perdieron los dos primeros partidos y Aranbarri no aparecía en las alineaciones iniciales. Recuerda Jesús que Galarraga le tenía apartado de las alineaciones y que cierto día le pidió explicaciones de por qué no contaba con él. Galarraga le contestó que el día que la Real Sociedad ascendió a primera en Puertollano él había perdido medio millón de pesetas de prima. Recordemos que era el entrenador del Gijón que peleaba con la Real Sociedad por el ascenso.

Pero para finales de octubre ya estaba el equipo segundo en la clasificación y Aranbarri comenzaba a carburar. Un mes después, el Deportivo ya era líder del campeonato, pero no pudo aguantar en aquella posición, y finalizó el año 1973 siendo segundo tras el Eibar. Jesús seguía en un momento de juego muy bueno y metía goles. Algo que no cambió con el nuevo año, ya que en el primer partido disputado en enero de 1974 en Mendizorroza Aranbarri fue el autor de tres goles. Los medios alaveses alababan la extraordinaria forma de juego en que se encontraba el mondragonés.

A finales de febrero había el Deportivo Alavés recuperado la cabecera de la clasificación general, y para entonces Aranbarri era máximo realizador del grupo. Sus goles servían para sumar puntos,  como el l que el 24 de marzo logró en Mendizorroza jugando contra el Sanse de Arkonada y Cía. El portero donostiarra hizo un partido de antología, mostrando la calidad que atesoraba. Pero Jesús supo cómo superarle y los puntos quedaron en casa. Cuatro años antes había batido a Iribar y ahora lo hacía con su sucesor en la selección. Testigo excepcional de aquel partido fue el gran futbolista arrasatearra Patri Egidazu “Patri”, veterano ex realista, uno de los jugadores más brillantes que ha dado Mondragón en su historia.

El mes de abril no fue lo suficientemente bueno y los rivales acortaron distancia con los babazorros. Se llegaba al final de aquel mes con un único punto de ventaja sobre el Eibar, segundo clasificado. A falta de dos jornadas para que acabara la liga, Alavés y Eibar estaban empatados a puntos. El campeonato se iba a dilucidar entre ellos dos. Y no se conoció al ganador del campeonato hasta la última jornada.

Alavesa bigarrenera igo zen eguna, 1974-05-26

Y el 26 de mayo de 1974 el Alavés gano su partido de Getafe. El Eibar – entrenado por el arasatearra Juanito Arriaran- fue segundo. El periódico vitoriano “Norte Expres” decía al día siguiente sobre el ambiente en el vestuario tras el partido: “Jesús Arambarri, modesto entre los modestos, rumia a solas el ascenso. Y me dice: “Brindo el ascenso a Vitoria y Alava, y a nuestra excepcional directiva. Todos estamos emocionados y ya no sabemos expresarnos. Esta hinchada nos ha hecho sacar fuerzas de flaqueza” Lo que no decía el periódico es que, tras la victoria, en abrazo con su entrenador Galarraga éste confesó a Aranbarri que con sus goles de la temporada le había compensado con creces lo que el 23 de abril de 1967 había dejado de percibir en Gijón.

Como no podía ser menos, la llegada a Vitoria-Gasteiz, con miles de personas aclamándoles, supuso para los futbolistas y, en especial para Jesús, un subidón de adrenalina. Campeón y máximo goleador de la categoría. Sin duda, era el otro momento dulce que vivía en su carrera futbolística, siete años después de la hazaña de Puertollano.

Aranbarriren Alavesa, bigarren mailara igotzea ospatzen ari

Las próximas cuatro temporadas 1974-75 / 1977-78, Aranbarri militará en el Deportivo Alavés, en segunda división. Las dos primeras las hizo en calidad de titular indiscutible, jugando prácticamente todos los encuentros. Van a ser cuatro años en un club con el que  Arambarri se identificará totalmente. Decide establecer definitivamente su residencia en la capital alavesa, y puedo atestiguarlo, Jesús fue aceptado con gran cariño por los aficionados y, en general, por la ciudadanía gasteiztarra. Se convirtió en un modelo de deportista.

Román Galarraga siguió de entrenador en el año 1974-75, y en agosto de 1974 tuvo lugar un cuadrangular con motivo de las bodas de oro del Deportivo Alavés. Fueron el mismo Alavés, Athletic de Bilbao, Real Sociedad y Osasuna quienes se enfrentaron en Mendizorroza, durante tres días de competición, del 30 de agosto al 1 de septiembre. Y en el primer encuentro, Alavés-Osasuna se enfrentaron Javier Larrauri, en el Osasuna, y Jesús Aranbarri. No lo volverían a hacer aquel año, ya que los rojillos estaban en tercera división.  Quien sí militaba en segunda división era Jon Sagasta enrolado en la Cultural Leonesa. Por cierto, Aranbarri volvió a meter su correspondiente gol en aquel partido contra Osasuna. Y pasaron a la siguiente ronda.

En el otro partido de semifinales entre el Athletic y la Real, ganaron los bilbaínos. Con los donostiarras se alineó Kortabarria. Y el trofeo se lo llevaron los rojiblancos de Iribar, Aranguren etc. tras ganar en la final al Glorioso. En esa ocasión Aranbarri no pudo batir al mítico cancerbero zarauztarra. Por cierto, el árbitro fue el internacional y polémico Guruzeta, ayudado por los liniers Txirri y Martínez, grandes conocidos de los aficionados mondragoneses de la época. La crónica de la final de aquel torneo, decía sobre el Alavés: “Nos gustó Vidauzarraga y también Arambarri, incansable. A lo dicho: hay buenos mimbres para hacer un buen cesto”

Y arrancó la temporada en la que tantas expectativas habían depositado los seguidores del Glorioso. Pero los comienzos no fueron buenos… y aunque el adagio diga que lo que bien empieza bien termina y no se pronuncia sobre lo mal empezado, es de temer que por caminos equivocados no se llegue al destino deseado.  Y el Alavés se las vio y se las deseó para que la temporada no terminara en un fracaso. Se cambió de entrenador. Primero llegó  Ignacio Eizagirre y tras él Victoriano Reyes, pero así y todo se tuvo que jugar la promoción. Esta la disputó contra el Levante, siendo el primer partido en tierras valencianas, 1-1, y el de vuelta en Mendizorroza el 15 de junio de 1975, ganando el equipo local por 1-0. Merece la pena resaltar que Aranbarri, que disputó treinta y tres encuentros, fue uno de los hombres de aquel equipo que más supieron dar lo que de él se esperaba. Tal es así que fue nombrado, por consenso de equipo técnico y futbolistas, capitán del mismo.


Aranbarri, Alavesaren kapitaina


Como anécdota de aquel año, seguramente que a Jesús no se le olvida el partido “amistoso” que disputó en Mendizorroza el 17 de noviembre de 1974 contra el Operario Campo Grande brasileño, en homenaje al portero alavesista Tobalina. El espectáculo fue calificado como bochornoso, siendo Jesús uno de los damnificados, al ser agredido por un jugador de los brasileiros,  y cayendo frente al foso donde se encontraban los suplentes del Operario, quienes sin más zarandearon al arrasatearra que estaba en el suelo.

Y para terminar lo mencionable de aquella temporada, recordar que Aranbarri y Sagasta coincidieron en el partido de liga de Mendizorroza del 13 de octubre de 1974, 1-0 para los locales, siendo Sagasta de los destacados en la Cultural Leonesa que entrenaba otro portero inolvidable, Carmelo Cedrún. Comenta con nostalgia Jesús que durante el partido, cuando se encontraba en el juego con su ex compañero Sagasta, éste le pedía en voz baja que no subiera hacia la portería, que le iba a ir mejor con él. No volvieron a cruzarse en el partido de vuelta en León, donde sí jugó Jesús.

Vuelta a empezar en nueva temporada, 1975-76. El club contrató a otro entrenador, Ben Barek, quien en su época de futbolista militó en el Málaga, al tiempo que el arrasatearra Bomba. También se había incorporado al staff del club que presidía Juan Arregi, Jose María Zárraga, quien actuaría como gerente y director deportivo. Ya hemos comentado más arriba que un hermano de Zárraga fue quien llevó a Larrauri al Real Madrid. 


Es la única campaña en la que, tras su salida de JDM, los tres ex cerrajeros van a disputar el mismo campeonato, con Larrauri en el Calvo Sotelo de Puertollano y Sagasta en el Ensidesa de Avilés.

Y resumiendo lo que sucedió en aquel ejercicio competitivo deportivo con el Alavés, podríamos decir que fue un calco de la anterior temporada. Que el Alavés tuvo muchos vaivenes en su juego; que las estrellas que llegaron de la mano de Zárraga no lo fueron tanto – Urkia, Ortigosa, Valdano; que los veteranos como Aranbarri tuvieron que multiplicarse… y que al final del campeonato el Glorioso tuvo que jugar de nuevo la promoción.

Fueron treinta y dos partidos los disputados por Jesús en aquel año, en los que ya no tenía como objetivo principal el meter goles, sino ayudar a conseguirlos. A fines de octubre ocupaba el Alavés el último lugar de la tabla. Para entonces ya había pasado por Mendizorroza el Calvo Sotelo, con Javier Larrauri como figura, y ovación de gala para los visitantes tras concluir el partido con empate a un gol.  Terminó el año 1975 en puestos de descenso. Ben Barek ensayó con Aranbarri en posiciones retrasadas. Y aún a pesar de ello, Jesús seguía destacando, como lo hizo el 25 de enero de 1976 en Avilés contra el Ensidesa de Sagasta, quien no fue alineado aquella tarde con su equipo. La prensa vitoriana recogía calificativos para Aranbarri: modelo de pundonor, honradez profesional y sacrificio. Además, Jesús seguía ejerciendo de capitán de la, bien es cierto, impredecible nave gasteiztarra, la cual a fines de febrero ocupaba el furgón de cola.

Marzo fue un mes fatal, y se lee en el “Norte Expres” el 15 de marzo: “Los aficionados piensan ya en el descenso como salida más lógica a la actual situación” Y seguía opinando: “Con lo que seguimos sin estar de acuerdo es con los silbidos al capitán Jesús Arambarri. Parece como si todas las iras se centrasen en el mondragonés. Demasiado condescendencia, en cambio con otros hombres y nombres que llegaron a  Vitoria en plan figuras y no están dando una a derechas”

 

Alavesarekin. Aranbarriren ezkerrean Valdano

Pero el arrasatearra no se  dejó influir por los silbidos recibidos y siguió aportando todo su juego. El resto de jugadores también se esforzó un poco más, y a falta de ocho partidos para la conclusión el equipo ocupaba un lugar en la tabla que le alejaba del fantasma del descenso. Sin embargo los siguientes resultados fueron adversos y a falta de un partido el equipo era tercero por la cola. Se presentaba una jornada dramática en el último partido, a disputar en Mendizorroza. El 6 de junio de 1976 se disputó el definitivo y angustioso partido; el rival era el Ensidesa. Ganó el Deportivo, con un postrero gol de Valdano. Y al comentar el partido al día siguiente, el “Norte Expres” destacaba “la abnegación” de Aranbarri, quien aguantó los 90 minutos del choque como si el cansancio acumulado de treinta y un encuentros anteriores no hubiera hecho mella en él. El Alavés se libró del descenso pero tuvo que jugar la promoción contra el Logroñés. Que se ganó, y así terminaron las angustias.

Se cambió de entrenador para la temporada 1976-77, siendo Joseito el nuevo encargado de dirigir al equipo y  aun con parecidos mimbres la campaña fue diferente y los alavesistas no pasaron dificultades para mantener la categoría, clasificándose en octava posición, habiendo disputado Jesús Aranbarri veintidós partidos, en algunos de ellos actuando de medio junto a Valdano. Estimo que para el mondragonés fue una campaña satisfactoria, donde volvió a demostrar sus valores, futbolísticos y humanos.

El último partido de aquella temporada lo disputó en Tenerife, el 4 de junio de 1977, y el “Norte Expres” recogía dos días más tarde en sus páginas: “En ese centro del campo el principal trabajo recaía sobre las espaldas del capitán alavesista Jesús Arambarri, quien nuevamente volvió a destacar lejos de Mendizorroza. Un caso digno de tener en cuenta, aunque se nos tilde en determinados sectores de reiterativos. La verdad solo tiene un camino y hay que contarla” Y en pie de foto que ilustraba la crónica se leía: “Arambarri: genio y figura” El equipo que disputó aquel último partido en Tenerife estuvo compuesto por: Rodri; Odriozola, Goñi, Zuluaga; Morgado, Aranbarri; Valdano, Marín, Salamanca, Vidal y Urkia.

Aranbarri, Alavesaren kapitaina (1976/77) Tenerifen

Y comenzó la que iba a ser última campaña de Jesús como futbolista profesional. Era la 1977-78, y disputó con su equipo diez encuentros. Jesús tenía 29 años y de los veinticuatro componentes del Alavés solamente dos compañeros le superaban en edad. Aunque, suele comentar Jesús, que ya a su llegada a Vitoria con 24 años  le gritaban “abuelo”. El Glorioso se clasificó en undécimo lugar. Aranbarri no formó parte del once alavesista hasta el decimocuarto  partido, que lo hizo para sustituir a Odriozola defensa derecho, lesionado. La crónica del periódico “Norte Expres” decía el 28 de noviembre de 1977: “Arambarri saltó al terreno de juego en la segunda parte. El mondragonés, hombre discutido donde los haya, recibió una sonora ovación cuando iniciaba los ejercicios de calentamiento. Fue un dato positivo a tener en cuenta para el futuro”

Desgraciadamente el año nuevo le trajo una lesión en partido disputado el 1 de enero contra el Málaga. Y no deja de ser sintomático lo que el mismo periódico antes mencionado decía el día 2: “El enrarecido ambiente que se ha creado puede acarrear graves consecuencias para el Deportivo Alavés. Hay sectores del público dispuestos a protestar por todo… y hubo una bronca monumental para Joseíto cuando sustituyó a Arambarri, que le había pedido el cambio por lesión. Por el contrario, paradojas del fútbol, los mejores aplausos fueron para el mencionado Arambarri, que ha tenido que aguantar lo suyo en nuestro Estadio Municipal”

El último partido de aquella liga en Mendizorroza se disputó el 7 de mayo de 1978, contra el Calvo Sotelo, y  para Jesús fue el último como futbolista profesional. El equipo terminó la temporada en décima posición, lejos del objetivo que se habían marcado en el club. Quizás el mejor juego lo exhibieron en la copa, donde eliminaron a Celta, Oviedo, Zaragoza y Barcelona, equipo al que los babazorros ganaron en Mendizorroza.

Azken partidua Alavesarekin. 1978-05.07

 Terminó, por tanto, el ciclo como futbolista de Jesús Aranbarri. Habían sido seis años en la Real Sociedad y otros tantos en el Deportivo Alavés. Pienso que el garagartzarra estará más que orgulloso de su currículo.

Nada más finalizar la temporada se supo que el entrenador Joseíto no continuaría en el Alavés, y que su segundo tampoco lo haría. Y enseguida se supo que la vinculación de Aranbarri con el club gasteiztarra se iba a prolongar, por lo menos, durante dos años más, ya que fue contratado como entrenador auxiliar, a las órdenes de Txutxi Aranguren, el ex internacional del Athletic de Bilbao, quien estuvo al frente de los albiazules durante las campañas 1978-79 y siguiente, clasificándose en octavo y séptimo lugar respectivamente. 

Alavesarekin, bigarren entrenatzailearen lanetan. 1989-90

Pero ahí no terminó la relación Aranbarri-Alavés. Metido en tercera división, y fracaso tras fracaso, el eterno presidente Juan Arregi llevó en 1989 al equipo a Luis Astorga, para tratar de auparlo a superior categoría. Astorga pidió de ayudante a Aranbarri, y juntos consiguieron que en el último partido, celebrado en Elgoibar el 1 de mayo de 1990, se subiera a segunda B. 0-2 ganó el equipo babazorro, con goles de un mondragonés, Jose Mari Otaduy “Txoza”. El tándem entrenador renovó contrato por una temporada más en la nueva categoría. Dicen los entendidos que en Lerún se dio el punto de inflexión que llevó años después al Alavés a disputar la final de la UEFA contra el Liverpool. En aquel Alavés, jugaba, además de “Txoza” otro arrasatearra, Josu Ugarte.

Precisamente, es José Mari Otaduy quien nos hace una definición como entrenador de Aranbarri: “Fue un pilar importante para el buen funcionamiento del equipo, tanto a nivel deportivo como anímico”

Javier Cameno es un periodista que trabajó durante años en Radio Vitoria – llegó a ser director- y jefe de deportes del periódico “Egin” en Alava, entre otros medios. Retransmitió en directo todos los partidos en las seis temporadas que Jesús Aranbarri estuvo en el Deportivo Alavés, y así define al arrasatearra: “Jesús era un luchador nato, además de un gran goleador. Como persona, muy cercano, sencillo, humilde. La afición le quería mucho, porque valoraba su entrega y eficacia”

El Deportivo Alavés, un club al que Jesús Aranbarri dio lo mejor de su saber futbolístico, y del que recibió un trato que le hizo sentirse arabarra de adopción.

 

Mojategin, 2021eko irailaren 30ean

 Argazkiak: Jesus Aranbarri, JMVM, Jose Ignazio Zaitegi

JESUS ARANBARRI 2025eko URTARRILAREN 7an HIL ZEN

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