Monterrongo kondea etiketadun mezuak erakusten. Erakutsi mezu guztiak
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uztaila 17, 2024

MONTERRONGO KONDEA GORTEETAKO LEHIAN GARAITUA. 1886


Gaurko protagonista ere ekarri nuen aurreko batean txoko honetara. Orduan, Iban Aranguren MonterrongoKondea, 1881ean gorteetako diputatua hautatu zuteneko kronika azaldu nuen. Gaurkoan, aldiz, bost urte geroago aurkeztu zenekoa ekarri nahi dut zutabe honetara. Miguel Madinabeitia da, hainbatetan bezala, eskutik eramaten gaituena. Dakusagun.

Canovas del Castillo eta Praxedes Sagastaren arteko itunari esker, liberalak eta kontserbadoreak txandatuko ziren  espainiar boterean 1885etik. Urte hartan Alfonso XII erregea hil zen eta Canovasek dimisioa azaldu zuen Sagastak agintea har zezan. Handik gutxira hauteskunde orokorretarako deia egin zen – modu murriztuan oinarrituta, hots populazioaren  %5 inguruk eman ahal izan zuela boza- eta 1886ko apirilaren 4an 392 diputatu hautatu ziren. Arrasateko hautesleak Bergarako barrutian kokatzen ziren eta bi hautagai ziren: Iban Aranguren Alzaga (1855, Arrasate – 1893, Madrid) Monterrongo Kondea – ezker dinastikoaren barruan- eta Frantzisko Ansaldo Otalora, liberal dinastikoa eta amaren aldetik Aretxabaletako jatorrikoa. 

 “El Noticiero Bilbaíno” egunkarian, 1886ko apirilaren 7an honakoa agertu zuen Miguel Madinabeitiak, Arrasateko kronika egileak: 

“Son las once de la noche, hora no muy apropósito para escribir para el que ha pasado como yo el día; pero dándome pena desperdiciar este correo voy a decirle tan solo dos palabras.
Desde la conclusión de la guerra de África, desde aquella epopeya que se consagró a la manifestación de las grandes alegrías de la patria, no he conocido en este pueblo un entusiasmo que iguale al de esta noche. Lo mismo el adolescente como el sexagenario han demostrado verdadera ansiedad por saber el resultado del escrutinio electoral.

Una vez cerciorado que nuestro querido conde de Monterrón ha triunfado por un voto, el entusiasmo ha sido indescriptible; el pueblo entero se ha entregado a la más alegre de las expansiones, haciendo paréntesis de la Cuaresma, porque la charanga de la villa ha recorrido las calles, echándose a volar ciento de cohetes. Y el motivo no era para menos… Aquí tengo que hacer punto hasta otro día.
Yo, en lugar del conde de Monterrón, entre un acta para sentarme en el Congreso y el testimonio de amor y de cariño que hoy le ha tributado el pueblo de Mondragón, optaría por esto último. Reciba, pues, el joven conde la expresión más sincera de mi respetuoso afecto; y si hay algunos que impunemente pretendan amenguar el brillo de que justamente blasona el descendiente de los Andicano, Arcaraso, Otálora, Villarreal de Bérriz y de Aranguren, aquí estoy yo también para decirles que hay pocas casas en esta región de Guipúzcoa que hayan arrostrado tantos sacrificios como la casa de Monterrrón por la monarquía constitucional, y sobre todo, por los fueros, que si se perdieron no fue por culpa de los liberales” 

Diodan, aurreko kronikak erantzun bat izan zuela, hain zuzen idazkiaren azken esaera zela eta. Izenik gabeko gutun bat jaso zuen Madinabeitiak bere etxean. Bere aldetik igorlea zein zen ez zekienez gero, berriz “El Noticiero Bilbaíno”ra jo zuen apirilaren 20an, eta horregatik dakigu zer zioen “Un Bascongado” idazle anonimoak:

Decía Vd. en su carta que los fueros se perdieron; pues yo le digo a Vd. que los fueros no fueron perdidos sino quitados, porque nadie los ha jugado para perderlos. ¡Quizás llegue el día de jugarlos, si la marcha de las actuales cosas no cambia y empiezan a aplicarnos lo que tienen proyectado” 

Madinabeitiak 20ko idazkian bertan ihardesten zion “Un Bascongado”-ri. Bere erantzunaren bitartez Madinabeitiaren ideia politikoez jabetzen gara ostera. 

“Vascongado de nacimiento y fuerista por convicción, ya ve mi anónimo comunicante que simpatizamos en ideas… Pero cúmpleme manifestarle que si en mi carta a la palabra fueros, empleada por incidencia, apliqué el verbo perder, como podía haberlo sido el de privar o despojar, confieso que no tuve intención de darle alcance político alguno; y tanto es así, que si me dijeran que la restauración de muestras antiguas instituciones vendría después de ponerlas en juego, preferiría mil veces el estar como estamos” 

Oso erantzun zuzen eta zorrotza Madinabeitiarena, beste gerra batetik pasatzeak bat ere graziarik egiten ez ziona. Baina gatozen ostera Monterrongo Kondearen hautatu berriari buruzko kasura. Madinabeitiak, goian ikusitako apirilaren 7ko artikuluaz gain antzerako beste bat argitaratu zuen Donostiako “El Eco de San Sebastián” zeritzanean, apirilaren 6an, eta handik ateratzen ditut ondoko datuak: 

“… entusiasmo en Mondragón por la victoria del Conde de Monterrón  contra su contrincante el Sr. Ansaldo, sobre quien obtuvo la mayoría de un voto, cuando los parciales de este señor aseguraban con una especie de prosopopeya que su candidato obtendría en el distrito una mayoría  de cien votos.
Ayer me persuadí de que los mondragoneses algo valemos cuando tanto nos quieren. Hasta los cocheros y los tenderos ambulantes se han mostrado con actitud provocativa y poco menos que insolente. Y sin embargo, el conde de Monterrón se ha tragelado él solo toda la cena; y contra las fatídicas profecías que se hacían de él en la prensa y fuera de la prensa, es el caso que ha triunfado” 

Madinabeitiak idazkia amaitzen du ondoko baieztapenarekin. Idatzi nuen beste behin, Arrasatek Gipuzkoako beste herriekin alderatuta erroldan ageri zuen desberdintasun negatiboaz.Hona hemen kronika egileak zioena bere buka: 

“Y cuando con un censo que es menos de la mitad de lo que realmente debía ser se ha conseguido resultado tan satisfactorio, qué habría sido si Mondragón hubiese tenido la lista de electores que relativamente tiene Arechavaleta” (1)


Goian adierazi dudan moduan, kontuan eduki behar da Ansaldo Otalora lehiakidea, Aretxabaletako jatorrikoa zela. Gauza da, Madinabeitiaren – eta itxura denez, herri osoaren- pozak ez zuela gauza handirik iraun eta boto bateko abantaila hura errekurritua izan zela. Azken kalkuluen arabera bi hautagaiek boto kopuru berdina atera zuten: 433. Irakur diezaiogun Arrasateko kronika egileari, “El Noticiero Bilbaíno”ren apirilaren 30ean zioena: 

“Alusiones más o menos embozadas de que he sido objeto por mi carta del 4 del actual (hilak 7koan argitaratua)  me obligan a dar una ojeada retrospectiva al asunto que la motivaba, si bien con la desventaja de haber pasado para ello la oportunidad. 

No fue mío el telegrama en que se daba cuenta de haber triunfado por un voto de mayoría en el distrito de Vergara el candidato izquierdista señor Conde de Monterrón. Este fue un hecho, y un hecho ratificado hasta por el candidato contrario, según públicamente lo dijo. La palabra empate no tomó aquí carta de naturaleza hasta la mañana del siguiente día, como resultado y consecuencia inmediata de la carrera de coches que no cesó toda la noche de ir y venir. A pesar de esta contrariedad, poco o nada se entibió del entusiasmo del público mondragonés, y mucho menos al ver llegar de la importante villa de Oñate una estudiantina que venía expresamente a obsequiar con una serenata al Conde de Monterrón. La muchedumbre, fraternizando con los oñatienses, se entregó a un verdadero jolgorio que debió terminar con la aurora, pero sin el rosario de la idem.

Al siguiente día, que era el 6, Ivan de Aranguren obsequió a sus electores y amigos con un espléndido banquete en el salón mismo donde cenó el duque de Anjou, más joven todavía que él cuando vino a ceñirse la corona de España con el dictado de Felipe V El Animoso. Allí, en breve pero elocuente discurso, dio las gracias a sus electores por la honra que le habían dispensado, y entre las libaciones del champagne hubo brindis adecuados a la medida y capacidad intelectual de cada uno, pero reflejando en todos ellos el espíritu de unión y la más ferviente buena voluntad.
Entre los concurrentes a la mesa apenas había uno solo a quien costase tanto como a mí el expresarse en público, y sin embargo por no desairar al anfitrión y seguir el ejemplo de los demás, pronuncié algunas palabras para manifestar mi gratitud y recabar del señor conde la autorización de hacer uso de las siguientes frases, oídas al mismo en conversaciones particulares, y eran estas: Agradezco a quien me vote, pero comprar yo no compro votos 

El que esto decía ya está en Madrid, y próximo el día de la apertura de las Cortes verá el fallo que a la comisión de actas ha merecido la suya. Yo no he perdido la esperanza de que le será favorable y sea proclamado diputado; pero aun cuando así no sucediera (porque en eso de elecciones nadie puede meterse a profeta) el Conde de Monterrón puede decir sin temor de que nadie lo desmienta que él ha hecho una des campañas más brillantes del período electoral que acaba de presenciar el país.

Él ha luchado contra todos los elementos imaginables; su nombre ha sido traído y llevado en la balanza siempre odiosa de las comparaciones. Se ha comparado su calidad, su grado de ilustración y su fortuna. No hago solidario de estas pequeñeces y miseria al señor Ansaldo, a quien sin conocerle personalmente tengo por persona dignísima y cumplido caballero. Pero forzoso es decir que los parciales de dicho señor han rebasado los límites de la prudencia, propagando con actividad vertiginosa especies cuyo propósito no era otro que el de cundir el desaliento en el ánimo de los electores contrarios. ¿Quién no vió y oyó el día 4 retar con apuestas a que la candidatura Ansaldo sacaba 100 votos de mayoría? Y lo que sucedió en esta sección sucedió en las demás del distrito, pero como no todo lo que se dice y sucede puede probarse, me lavo las manos, contentándome con ser eco de la opinión pública.

El Conde de Monterrón no tenía para qué hacer esfuerzos titánicos por asegurar el distrito. Bastábale tan solo que su pueblo nativo contase con el censo electoral que de hecho y de derecho le corresponde, y que por un término fatal de horas no fue aprobado en diciembre último por la comisión inspectora competente. Y para que vea el público que no exagero, diré que, por ejemplo, Arechavaleta, que paga 5.309 pesetas de contribución, ha luchado con 48 electores, contra Mondragón que pagando 8.337, no tiene más que 52. Me han dicho que para las elecciones inmediatas ya está aprobado el censo de esta villa, y lo celebro, pues hora era de que desapareciese semejante anomalía, que a mí, último vecino del pueblo, me llenaba de vergüenza” 

Madinabeitiaten ustearen kontra, Madrilen erabaki zen diputatuaren akta Ansaldo Otalora jaunari ematea. Beraz, Iban Aranguren Alzaga  - Monterrongo zortzigarren kondea- behin bakarrik izan zen gorteetako diputatu, eta hori 1881ean gertatu zen, 26 urte zituela. Arrasatearra 1893an hil zen, Madrilen.


(1) https://txemax3.blogspot.com/2022/09/hauteskunde-zentsu-murritza-arrasaten.html

 

 

Argazkia: JMVM

uztaila 27, 2022

MONTERRONGO KONDEA MADRILEN DIPUTATU. 1881


Iban Aranguren Alzaga Monterrongo Kondeari buruz idazten zuen Miguel Madinabeitiak “El Noticiero Bilbaíno” aldizkarian 1881eko abuztuaren 22an. Artikulu hartan Arrasateko kronika egileak kondea Madrilen diputatu izateko hautatu zutela ematen zien ezagutzera egunkariko irakurleei. 

“El nuevo poseedor de este título, por el favor de los comicios ha sido elegido diputado a Cortes, por este distrito de Vergara. Este acontecimiento es verdaderamente grande para Mondragón, que relegado a un estado de completo marasmo, ha visto discurrir años y años sin que ninguno de sus hijos se honrara con la investidura de cargo público alguno. Y yo que espontáneamente  me he impuesto la misión de tomar acta de todo lo que redunde en lustre de mi pueblo nativo, me asocio con toda mi alma a las demostraciones de júbilo a que ayer y hoy veo entregada, con tan plausible motivo, la parte más visible de este vecindario. 

Ayer obsequió el joven conde con una espléndida cena a los electores y numerosos amigos de la localidad, en su palacete de Zarugalde, cuya fachada, adornada con vistosas colgaduras, estuvo profusamente iluminada, atrayendo un gentío inmenso que no se retiró hasta hora avanzada de la noche. Hoy los mismos convidados, en pago de recíproco cariñoso tributo, obsequian a su vez al diputado electo con una comida dispuesta en el prado del ameno paseo de Santa Bárbara. Así me lo indican los disparos de cohetes y los acordes de la charanga en el momento que trazo estos renglones. 

La ocasión en que el joven conde de Monterrón ha obtenido su elevada investidura ni puede ser más a propósito ni más solemne. El país vascongado está sediento de hombres viriles que a su ilustración reúnan la noble altivez de raza para curar, o cuando menos pedir, dentro de la ley, el alivio a sus males. Qué males sean estos, no necesita mi digno compatriota que yo le recuerde” 

 Iban Aranguren Alzaga Arrasaten jaio zen 1855eko ekainaren 2an. Monterrongo zortzigarren kondea genuen. Zuzenbidean lizentziatua  zen. Eta 1881eko hauteskunde orokorretan Bergarako barrutian aurkeztu zen Madrileko gorteetarako eta erraz irabazi zuen. Madinabeitiak honela jarraitzen zuen bere kronika: 

“Lo que sí me permitiré recordarle es lo mucho que su título nobiliario le obliga ante el país y el distrito que le ha elegido para la representación nacional. Ya sabe que el primer conde de Monterrón fue D. Juan de Andícano y Celáa, del Consejo de Felipe IV, creado en 10 de octubre de 1689, y que era hijo de D. Juan Antonio de Andícano y Loyola, caballero del hábito de Santiago y Colegial Mayor del entonces arzobispado de Salamanca, teniendo los de su título la preeminencia, que duró 93 años, hasta el de 1782, de nombrar los alcaldes de la villa de Montarrón, provincia de Guadalajara, partido judicial de Cogolludo. Ya sabe él y más la provincia de Guipúzcoa quién fue su ilustre abuelo y también su esclarecido padre, y que su casa arrastró todo género de sacrificios por la causa de la monarquía constitucional y por las instituciones de la tierra euskara. 

Lo que el Diputado electo no lo sabrá, y acaso tampoco la generalidad del país, es que su bisabuelo D. Santiago Elias de Aranguren fue uno de los estadistas más entendidos de su tiempo en la provincia; el hombre de levantado ánimo que con su iniciativa y patriotismo se conquistó las simpatías de la corte de Carlos IV en el azaroso período de la Convención o de la República francesa, y por consiguiente el iniciador de las famosas Juntas celebradas en setiembre de 1794 por los 18 pueblos reunidos en esta villa de Mondragón para sostener los derechos del rey de España y sacudir el yugo extranjero. 

 Imite, pues, D. Iván de Aranguren y Alzaga a su ilustre prosapia y merecerá los plácemes del país” 

 Iban Aranguren Alzaga 1881-1884 bitartean izan zen diputatua. Bigarren aldiz ere aurkeztu zuen bere burua, 1886ko hauteskundeetan, eta bi hilabetez bakarrik aritu zen, bere lehiakideak errekurtsoa ipini baitzuen boto berdinekin geratu ziren-eta biak. Justiziak errekurrenteari eman zion arrazoia. Horren harira esan daiteke, Ibanen birraitona Santiago Eliasek ere irabazi zuela diputatuaren akta 1813an, baina ez zen iritsi Gorteetan parte hartzera. 

Iban Aranguren Alzaga 1893an hil zen, 37 urterekin.


Argazkiak: JMVM

urria 06, 2021

MONTERRONGO KONDEAREN ERAILKETAREN HARIRA. 1816


Asko idatzi da 1816an Arrasaten izan zen erailketari buruz: alkatea zendu zuten. Santiago Elias Aranguren Alava, Monterrongo Kondea, 1816ko azaroaren 17an tirokatu zuten Zarugaldeko Atearen inguruetan eta zaurien ondorioz hil egin zen. Hiru pertsona atxilotu zituzten – Karlos Antonio Elkano, Ignazio Uribesalgo eta Santiago Nuarbe- eta luze izan zen prozesua hiruen kontra, baina hiruak aske geratu ziren hilketa egileak zirenik ezin izan baitzen frogatu. 

Ez noa gertaera hura nola izan zen azaltzera. Baina horren harira Miguel Madinabeitiak 1886ko azaroaren 29an idatzi zuen “El Noticiero Bilbaíno” egunkariaren literatura orrian eta zehazkizun batzuk interesgarriak dira, erailketaren testuingurua ulertzeko. 

“Hoy cumplen setenta años, aunque el domingo del Patrocinio de 1816 cayó a 17 de noviembre, en que una bala de fusil asestada por mano alevosa cortó la vida de D. Elías de Aranguren, Conde de Monterrón, alcalde a la sazón de esta villa, al tiempo que se retiraba a su casa en una noche oscura y lluviosa. Fue víctima de la rectitud e integridad de carácter de que tantas pruebas había dado antes y durante la dominación francesa, por cuya razón el pueblo le idolatraba, porque había sido su amparo en días aciagos. En las pocas horas que sobrevivió a su herida pudo persuadirse, e indudablemente llevaría el triste consuelo de que el número de sus enemigos en Mondragón acaso no llegarían a tres.
Esta verdad se comprueba del proceso que duró cerca de siete años y consta de tres volúmenes que suman 1.108 folios. Como presuntos autores o cómplices del crimen estuvieron presos en la cárcel de esta villa dos vecinos de la misma, desde la comisión del delito hasta el 2 de junio de 1822, en que se les notificó la libertad. 

El uno de ellos perdió completamente la vista durante la prisión y al otro alcancé yo a conocerle ya viejo. Omito los nombres de ambos y el mote bien conocido del uno por razones fáciles de comprender. Quizá no guste el que haya evocado un recuerdo que no tiene nada de grato; pero es por eso mismo que no he hecho apreciación ninguna que pueda herir la susceptibilidad de nadie. Por decir que hoy hace setenta años que el Conde de Monterrón fue asesinado, porque era amigo de que las cosas marchasen rectas, creo que ninguno debe darse por ofendido. Y como yo juzgo a los hombres por sus hechos, y los hechos del Conde de Monterrón me han dado convencimiento de que era una de las personas más ilustradas de su tiempo en el país, voy a dedicar dos renglones a su memoria.

Estallada la invasión francesa en 1808, en cuya época le tocó también ser alcalde; convertida la villa en plaza de armas y sus tres conventos en cuarteles y hospitales, y en almacenes de víveres y forrajes sus iglesias, menos la parroquial, y una infinidad de hornos que improvisaron, debía necesariamente que tener Mondragón todos los atributos de una capital. Y en estas condiciones no hay que poner en duda el importante papel que un alcalde, quiera o no, tenía que jugar. Y gracias, cuando la
suerte le deparó el tratar con jefes superiores como Thouvenot y el Conde de Erlon, hombres ilustrados y de ideas generosas, puesto que el primero, aun en medio de la guerra extranjera, se ocupó de introducir reformas administrativas, entre ellas la prohibición de enterrar en las iglesias, y el segundo creó una guardia cívica compuesta de particulares y artesanos honrados, haciendo que turnasen en los cargos públicos los cabezas de las principales familias del Valle de Léniz que habían emigrado a esta villa. Y formaron parte en todos los ayuntamientos que se sucedieron, designados entonces con el grave nombre de Consejo municipal. 

Pero en cambio hubo un comandante de armas apellidado Cavaillé que no se parecía a los otros en sentimientos de humanidad. Fueron muchos los actos de crueldad de que dio pruebas, pero por no alargar este relato me ceñiré tan solamente a algunos casos.

Un día fusiló a dos infelices que había hecho venir de Elorrio y sus cuerpos fueron colgados en las avenidas del camino real hacia Vergara y hacia Arechavaleta, o lo que es lo mismo, los colgó de los árboles de Legargain y Bedoñabe. Otro día exigió al alcalde que colocase una horca con su escalera en la plaza y una cruz con tres garfios en el punto más público del camino real a la salida del pueblo. El Conde se negó resueltamente a esta exigencia, diciéndole que no solamente no había oficiales que se presentasen a colocarlas, pero ni aún a trabajarla con el mayor secreto en su casa. La Diputación misma que funcionaba desde San Sebastián decía al comandante de armas con fecha 22 de setiembre de 1808 lo siguiente: 

“El rey tiene mandado que mis pueblos y sus justicias hayan de recibir las órdenes por mi medio; y no habiéndoseme comunicado instrucción real para colocar en ésa la horca con su escalera, no debo consentir en que ese señor alcalde acceda a semejante solicitud; y si, no obstante esta esencial falta de real orden, insistiese usted en su empeño, recaerá sobre Vd. todas las responsabilidades y resultas que hubiese en el país”

En otra ocasión fusiló una noche a don Vicente Leaniz Barrutia, de Aramayona, que según el apellido debió de ser de la antigua y distinguida casa de Guraya, después de haber recibido doce onzas de oro por su rescate, y solo porque oyó que un hijo de éste preso también en Vitoria, se dejó decir que cuando saliera de la cárcel mataría a Cavaillé. El dinero no quiso devolverlo, diciendo que lo retenía como favor hecho en no colgarlo después de muerto, como a otros muchos. Ante tanto espectáculo de horror, el pueblo quiso abandonar sus hogares, pero el Conde lo contuvo con paternal solicitud” 

Baina are interesgarriagoa gertatu zitzaidan Madinabeitiaren idazkia hurrengo lerroetan. Karlos Antonio Elkano aipatuko digu eta goian esan dudan bezala, pertsonaia hori lehen susmagarria izan zen, alkatearekin zituen dibergentziak zirela eta. Bergaran irekitako prozesu luzeko xehetasunak ezagunak dira eta horregatik dakigu Elkanok errefusatu egin zuela tribunala, Korreoetako funtzionarioa zela argudiatuz. Eta, beraz, aske utzi zuten.  
  
Karlos Antonio Elkano ez zen edozein herri mailan, eta kontzejuko kideen artean egon zen zenbait alditan. Areago, alkatetzarako proposatu zuten 1812an, hain zuzen Elias Aranguren kondea ordezkatzeko, baina frantsesek eragotzi egin zioten. Ez bide zuten oso gustukoa.
 
Miguel Madinabeitiak, bestalde, herriko udal kontuak ondo ezagutzen zituen, eta azalpen garbia eskaintzen du ondoren, frantziarrek Arrasaten utzitako zorra eta diru kutxa hutsaz. Eta Elkanoren nortasuna goraipatzen du: 

“Si alguna vez llega para mí el día en que pueda comer un pedazo de pan con independencia, ese día lo consagraré a formar una relación minuciosa de lo mucho que Mondragón sufrió durante la dominación francesa, y al propio tiempo tendré el gusto de preguntar si hubo en la provincia un asentista y un hombre tan viril como don Carlos Antonio de Elcano, que solo un día adquirió el compromiso de aprontar 18.000 raciones de forraje de todos géneros y 60.000 raciones de pan, vino, carne, leña, sal y legumbre. Por supuesto que no había un cuarto con que pagarle y tuvo que recoger toda la plata de las iglesias y conventos de Guipúzcoa, menos de su pueblo nativo, que ascendió a 768 ½ libras de a 17 onzas, que con 2 ½ onzas de oro en alhajas importó la suma de 206.173 reales. Y deducidos los gastos de su negociación en Bayona por el mismo Elcano, 203.211 reales líquidos.

El resultado de todo esto fue que Mondragón quedó con una enorme deuda flotante, aun después de deshacerse de sus propios, que produjeron pasado de medio millón de reales. Se nombró una comisión para liquidar cuentas y gestionar el cobro de esa deuda que vuelta al revés quiere decir, crédito contra el Estado. Pero los comisionados de pasar tres meses en París volvieron a Mondragón con esperanzas buenas en la eternidad” 
 
Apropos azpimarratu dut aurreko lerroaldearen hasiera. Badirudi Madinabetiak frenoa jarri zuela idazten jartzean. Noski, udal idazkaria zen eta ezin zuen gardentasun osoarekin jardun, gainera errietaren edo zigorrren baten zama eroriko ez bazitzaion.

Deigarria da, ordea, Jose Angel Barrutiabengoa eta beste ikerlari batzuek osatutako "'Mondragón durante la ocupación francesa 1807-1813" lan argitaragabean Elkanori egozten zaiola udal zorraren arrazoia. Baina, Napoleon Bonaparteri eskainitako Barrutiabengoaren beste ikerketa batean, ez du ematen Karlos Antonio Elkano hain desbideratu ibili zenik. 
 
 
Edozein modutan, "betierekotasunaren itxaropenean" itzuli bide ziren, udal zor haren negozioetarako Frantziako hiribururaino hurbildu ziren arrasatearrak. Zenbat diru galdu zuen - galdu bazuen- Elkanok operazio hartan? Zer ikusirik izango al zuen horrek kondearen erailketan? Sekula ez da jakingo.

Argazkiak: JMVM