Euskararen presentzia Arrasateko kontzejuan… betiko errealitatea izan da, gutxiago ezin izan zitekeen moduan, herri euskaldun batean. Diktadurarik gaiztoenetan ere gure hizkuntza entzun zitekeen Udaletxeko bazterren batean, erdi ezkutuan bazen ere. Euskararen presentzia arautzeko ahaleginak, ordea, XX. mendean koka genitzake, izan ere aurreko korporazioek, mendeetan zehar, herriko goi mailako pertsonalitateek osatuta, gaztelerarako atxikimendu naturala azaltzen zuten eta ez zitzaizkien arazo linguistikoak agertzen. Udalak gizarte maila guztietako pertsonek osatzera pasatzean, aldiz, gauzak ez ziren hain samurrak eta zailtasunak agertzen ziren. Bestalde, udal taldea alderdi politiko desberdinen kideekin osatzen zen eta ikuspuntu desberdinak garbi nabarmentzen ziren hizkuntza planteamenduetan.
Horietako bat, nik ezagutzen dudan lehena, 1918ko azaroaren 13ko bileran azaldu zen Arrasateko udaletxean. Alkatea Juan Goñi zen, eta zinegotziak: Bonifazio Maidagan, Andres Etxebarria, Segundo Etxebarria, Pantaleon Leibar, Jose Maria Ugarte, Gregorio Garcia, Kristobal Bedia, Juan Martin Arejola-Leyva, Jose Azkoaga, Esteban Garay eta Domingo Arzamendi.
“Leída la moción de los Señores Arzamendi, Garcia y Maidagán referente al empleo del vascuence en las sesiones, el Sr. Arzamendi usó la palabra para manifestar que en apoyo de la proposición se limitaba a exponer su criterio de que ningún Sr. Concejal se opondría a que en las discusiones se emplee el vascuence por aquellos miembros que saben expresar sus ideas con mejor acierto en este idioma que en el castellano, ya que todos los Sres. Concejales que componen la actual Corporación conocen el idioma vascongado, y termina suplicando la toma en consideración.
El Sr. Arejola-Leyva dijo que la moción leída, al proponer la tolerancia del empleo del vascuence en las sesiones, se basa en la constitución del actual Ayuntamiento, en el que todos los Sres. Concejales conocen la lengua regional, pero como la ley concede el derecho de ser concejal a todo ciudadano, sepa o no el vascuence, quiere saber qué alcance tendría el acuerdo que se trata de tomar, si llegara a constituirse un Ayuntamiento integrado por uno o más ciudadanos que no supieran hablar el repetido idioma, pues le consta que las Corporaciones municipales que han implantado tal innovación lo han hecho a base de intérpretes.

El Sr. Arzamendi manifestó que reconocía el derecho que le asiste a todo ciudadano para obtener la investidura de Concejal, pero debiendo ser vecino de Mondragón el que aquí pueda tener tal representación, cree que casi está obligado a saber vascuence. Que el día que fuera un hecho el caso apuntado por el Sr. Arejola-Leyva serviría de intérprete el Secretario de la Corporación, que según el informe de la Comisión de Gobernación que se ha leído deberá saber dicho idioma.
El Sr. Garay expuso que la minoría nacionalista se hallaba conforme con el espíritu de la moción, pero que se deseaba llegar aún más allá, y en su virtud presentó la siguiente enmienda: que se hable indistintamente en vascuence o en castellano, tal como mejor cuadre al Concejal que desee hacer uso de la palabra.
El Sr. Presidente opinó que la obligación es la de hablar en castellano, por ser la lengua oficial, y que la moción teniendo esto presente, proponía la tolerancia de emplear el vascuence y no el derecho.
Tras breve discusión, el Sr. Garay pidió votación para la enmienda presentada, y preguntado por si se acuerda que se emplee indistintamente el castellano o el vascuence en las sesiones, dijeron SI Sres. Echevarría, Garcia, Bedia, Arejola, Azcoaga. Maidagán, Garay y presidente.
Dijeron NO, Sr. Arzamendi
En su virtud, la moción fue aprobada, con la enmienda votada. El Sr. Arzamendi explicó su voto, manifestando que hallándose identificado con la proposición por él firmada y apoyada, disentía del espíritu de la enmienda por lo que se vio obligado a votar en contra”
Bizitza luzea euskarari! Errealitateak ez zuen hain irudi politik margotu eta euskarak atzerapena jasan zuen handik aurrera. II Errepublikak ere ez zuen abantailarik ekarri euskararen presentzia areagotzeko udal bizitzan. Baina, 1975z geroztik, trantsizioaren osteko hamarkadek... egonkortu eta bermatu al dute euskararen osasuna gure erakundeetan?
Argazkiak: Xabier Usobiaga
210224
