miércoles, 27 de noviembre de 2013

ARRASATEKO ORGANOA, 1886an



Arrasateko eliza nagusiaren historian organoen aipamena egiten da maiz, eta oraingoan zutabe honetara ekarri nahi dudana  1886koa da. Urte hartako maiatzean eman zen aurreneko aldiz komunikabideetan eliza-batzordearen berri, aurrekoa kendu eta organo berri bat  ipini behar zenaz. Erabakia herritarrengan, oro har, nola erori zen ez dakigu – suposatzen dut, pasio handirik gabe- baina izan zen oso gaizki sentitu zena, eta hori Miguel Madinabeitia izan zen, herriko udal idazkari eta, aldi berean, zenbait mediotako kronika egilea. Madinabeitiak medioetara jo zuen bere ez adostasuna aurkezteko baina, ikusiko dugun bezala, Madinabeitiaren eztenak erreakzioa sortu bazuen ere, ez zen izan egileak espero zezakeena. 

 Miguel Madinabeitiaren nortasun biziaren erakuslea dugu istorio honetan azalduko dena. Eta niri behintzat zaila egiten zait ulertzea nola ari zitekeen hain ausart arrasatear gizarte txiki hartan. Protagonisten arteko gora beherak ezagutu beharko genituzke epai egokia egiteko. Bitez, dena den, gertaera haiek arrasatear udal idazkari haren nortasuna finkatzeko.

Parrokiako pulpitua XIXaren amaieran
“El Noticiero Bilbaino” egunkariaren 3089 zenbakian  agertu zen 1886ko maiatzean, hilaren 22an Arrasatetik igorritako idazkia. Sarrera luzexka baten ondoren Madinabeitiak zioen:

“Tratóse hace un año de dotar a la iglesia de un nuevo órgano que fuese mejor que el anterior, y se dijo que había sido encargada su construcción a Valencia, si mal no recuerdo. Lo lógico, lo razonable y lo que demandaba el sentido común era que al artífice organero se le hiciera venir para que sobre el terreno mismo, como quien dice, pudiera calcular las dimensiones que habría de llevar el proyectado instrumento o, en su defecto, remitirle un cróquis demostrativo del sitio del emplazamiento.

Ignoro lo que se hizo, porque para nada se ha contado conmigo sobre el particular ni sobre nada, pero no hay señales de que se haya obrado con el tacto, la discreción y conocimiento que requería una empresa de relativa importancia, cuando salimos ahora con que el nuevo órgano no cabe ni se puede colocar en el sitio que ocupa el actual, que es el intercolumnio de uno de los arcos ojivales del templo; resultando, por consiguiente, que no hay otro remedio que colocarlo en el área  central del coro y mutilar la sillería de severa majestad que allí existe y que, con sus 39 asientos, representa el número de pilas bautismales del antiguo arciprestazgo de Léniz. Mis investigaciones para descubrir la antigüedad de esta obra han sido insuficientes y aunque profano a las bellas artes, creo que debe pertenecer al gusto bizantino y de la misma época que el púlpito que, cuando menos, data del siglo XIV. Quítense de la iglesia de Mondragón estos dos primores del arte y dígaseme lo que después queda. 

Pues bien: la sillería del coro será desmontada; el coro cercenado y echado a perder; el arco ojival que hoy se oculta tras el órgano desechado ya iremos viendo cómo se presenta cuando le desampare quien con armas y bagages se marcha a Astigarraga. Si vivieran algunos que de pocos años a esta parte han bajado al sepulcro, la cuestión de que me ocupo surtiría un conflicto en el pueblo, pero hoy, ¡bah! ... como quien ve llover.
 
Y esta carta que, tal vez, en el Casino de La Habana o en el de Buenos Aires (no es la primera) hiera las fibras de algún erritarra, será leída en Mondragón  con  la más pasmosa indiferencia y gracias que no le tengan a uno en la categoría de los chiflados. Pues, señores míos, convengamos de una vez en que todo aquello que no hiede a lo positivo es chifladura. Chifladura es esa corporación que se llama de Monumentos, y chiflados los extranjeros que pagan sendos duros por las arcas viejas de nuestros desvanes. ¿Estamos? Respetar, pues, mi sentimiento, así como yo estoy pronto a respetar el de los demás” 

Ricardo Añibarro neurologoa
Idazkiak Madinabeitiaren umore-egoera azaltzen du, baina esan daiteke oharkabean bere buruari tranpak jartzen dizkiola. Erantzunerako bidea irekitzen du, eta hori ez zen berandutu. Parrokiako fabrika-batzordearen izenean Ricardo Añibarrok idatzi zuen. Añibarro Santa Agedako medikua zen eta  Migelen iloba politikoa genuen, Ascensión Resusta Madinabeitiarekin baitzegoen ezkonduta. Senitarteen arteko liskarra muntatu zen, beraz. Añibarrok maiatzaren 26an ihardetsi zion osabari, egunkari berdinean:  

 “ … La Junta de Fábrica, ante su deseo de dotar de un excelente órgano a la parroquia de esta villa, y después de llenar todas las formalidades que se requieren en tales casos, como luego demostraré, ha procedido sin vacilar, arrostando, si quiera una vez, las iras del comunicante; quien por lo menos debiera inspirarse en la verdad de lo sucedido, sin privar del sentido común a quienes lo tienen por lo menos tanto como él, para luego decir con la mayor frescura: “ignoro lo que se hizo”.

 Cualquiera que no viva en Mondragón, al ver el plañidero llanto con que el comunicante hace las exequias de bellezas antiguas que la junta de fábrica va a destruir sin más ni menos, dirá : “¿Pero es que en Mondragón no hay más que un mondragonés que se oponga a tales desafueros?” Y no iría desacertado en su interrogación, que no es menos el ver con indiferencia: sillería de estilo bizantino (aunque no lo sabe de fijo el comunicante destruida; coro cercenado; arco ojival, que tampoco sabe cómo hará, aunque lo sabe todo Mondragón, y todo esto sin una sola protesta, si se exceptúa la fundada en  una colección de puntos ignorados (así lo hace constar) por el comunicante. Pero ¿para qué hemos de acompañar y hacer un coro de llantos y suspiros, si no hay por qué? Si la sillería quedará realzada por el órgano, que es de estilo parecido, sea bizantino u otro, que en eso de estilos estoy a la misma altura que el comunicante; si sólo se trata de desmontar cuatro o cinco asientos del testero, cuyo hueco llenará con inmensa ventaja el órgano; si el coro, no sólo no se merma sino que, quedando tal y como está, ganará en cabida y belleza; si el arco ojival cubierto por el órgano viejo, una vez quitado éste, realzará su hermosura, haciendo simetría con el de enfrente y viendo la luz para la que fue hecho. 


Pero dirán los lectores al comparar los dos comunicados ¿Cabe disparidad tal, tratándose de cosa tan pequeña como es el coro de la villa? Desde luego podrán formarse un juicio aproximado respecto a la veracidad de los comunicantes, sólo al observar que el ditirambo con que nos hace danzar mi preopinante está cuajado de dudas e ignoros. Además cercano está el día en que la terminación de las obras dé la razón al que la tenga. Suspéndase el juicio y se verá sobre quién recae el veredicto de inexactitudes, exageración y ligereza. Hasta entonces debía haberse callado el comunicante mondragonés, sin apresurarse a hacer extirpaciones de sentido común con afirmaciones inexactas.


La Junta de Fábrica señaló el emplazamiento del nuevo órgano, asesorándose de una comisión del Ayuntamiento de esta villa. Si no se consultó con el comunicante sería por juzgarle de una capacidad para el caso no superior a la de cualquier otro vecino de esta villa, quienes pudieran con el mismo derecho (alguno, tal vez, con mejor) protestar de la misma manera. Respecto a los demás asuntos en que manifiesta su despecho por su no intervención, ni me va ni me viene. Por mí que intervenga, si de esa manera ha de quedar satisfecho su amor propio y nos ha de dejar en paz


Miguel Madinabeitiari iraina iruditu zitzaion Añibarroren idazkia eta berriro jo zuen egunkari berdinera, maiatzaren 30ean Arrasatetik igorritako beste eskutitz batekin:

“Para demostrar que algunas apreciaciones de mi carta no eran fundadas no tenía el Sr. Añíbarro para qué haber descendido al terreno de las personalidades valiéndose del ridículo para presentarme a los ojos del público como un tipo extravagante, como un hombre dominado por el espíritu de contradicción y como refractario a toda idea de adelanto y de reforma.  No rebatir el argumento principal objeto de la contienda y meterse en que si soy así o soy asao. ¿Qué tiene que ver mi persona con la cuestión que se debate?
 
Yo censuré el hecho de que habiéndose encargado la construcción de un nuevo órgano, no se estudiara y no se eligiera previamente o de antemano el sitio o paraje en donde había de ser colocado. No se ha hecho eso en Mondragón y ha habido luego que sacrificar la sillería del coro. Trece meses después de haber sido encargado el órgano y después de construido es cuando se ha elegido el sitio para su emplazamiento. Si esto es lógico que venga Dios y lo vea. 

Y concluyo diciendo que lo que más he sentido ha sido el que me haya negado la cualidad de veraz. A hombre veraz, señor mío, no me gana Vd. ni todos los señores que componen la Junta, por muy respetables que sean, y en mucha consideración yo les tenga 


Miguel Madinabeitiak bere eskuz idatzi zuen artikulu hori zekarren egunkari mozkinean:

 “Las primeras piezas del órgano llegaron a Mondragón el 1º de septiembre de 1886" 

Esan dezadan, azkenik, organoaren fabrikatzailea Valenciako Amezua  empresa izan zela. Eta organoaren inaugurazioa 1886ko abenduaren 10ean izan zen. Eta 1914ra arte iraun zuen, urte hartan ordezkatu baitzuten beste batengatik. Baina horretaz, hurrengo batean arituko naiz.

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