miércoles, 9 de octubre de 2013

KARLISTEK ARRASATE HARTZEN DUTE (ondorengo zenbait xehetasun)


Arrasateko Udaletxea
Aurrekoan eman nuen 1873ko abuztuaren 8an karlistek Arrasate hartuzutenaren berri  eta gaurkoan amaiera dakart ondoko deskribapenarekin. Orduan nioen bezala, testua “Narración Militar de la Guerra Carlista de 1869 a 1876 por el Cuerpo de Estado Mayor del Ejército” hirugarren tomotik dago aterata, Miguel Madinabeitia Altubek 1899an egin zuen moduan. Ondoko lerroetan, okupazioaren zenbait xehetasun eskaintzen ditu kronikak.

“Las pérdidas de los defensores fueron un muerto y seis heridos, y las de los carlistas de consideración, contándose entre ellas el jefe que mandaba la artillería. La defensa no fue todo lo enérgica que exigía el caso, contribuyendo a ello, en primer término, la defección de algunos voluntarios y la actitud de las familias de los restantes, que impresionó al comandante militar. Convenía ocupar la casa consistorial hasta el último extremo, pues no era probable el hundimiento del camino subterráneo. Debió el comandante proveerse de víveres a tiempo, ya que de municiones no podía hacerlo (había enviado a las columnas parte del repuesto) Una vez en la iglesia, la resistencia podía ser más larga, contando siempre con que el brigadier Loma auxiliaría a los defensores.

Karlisten tropak
Sánchez Bregua (1) tan pronto como tuvo noticia del ataque a Mondragón, ordenó a Loma que se hallaba en Zumárraga que auxiliara a aquél destacamento; difícil era esta comisión, porque debía Loma para la consecución de dicho fin , situarse ante todo en el confín de las tres provincias. Sea como quiera, emprendió aquel brigadier la marcha con dicho objeto en la mañana del ocho, dirigiéndose por la carretera al puerto de Descarga y a Vergara, y sin dar el más pequeño descanso a sus tropas siguió hacia Mondragón. Antes de llegar a San Prudencio, cruce de la carretera general con la de Oñate, y punto de fácil defensa, tomó un camino para subir al puerto de Campanzar, situado en la carretera de Mondragón a Elorrio, a mitad de distancia entre ambos pueblos. Al llegar a Campanzar, un paisano le participó que acababa de rendirse el destacamento; pero, a pesar de esto, apresuró su marcha.

A un kilómetro del pueblo, un jefe del regimiento de la Constitución se dirigió a las tropas, significándoles que si no llegaban a tiempo era porque no habían continuado la marcha por la carretera; avanza entonces espada en mano para castigar tan grave acto de indisciplina; pero le contiene un coronel, y por el pronto, todo se reduce a arrestar a dicho jefe. Las palabras pronunciadas por éste eran gravísimas en todas circunstancias, pero lo eran más en aquel momento, pues las tropas habían recorrido con un sol abrasador más de cuatro leguas sin descansar; y como era natural, debían aquellas impresionarles en el estado de fatiga en que se hallaban.

Loma brigadierra
Téngase también en cuenta que se acababa de atravesar una época de indisciplina. Pero, prescindiendo de estas consideraciones, era un absurdo lo que pretendía el referido jefe, pues probablemente hubiera sido batido Loma en las formidables posiciones de San Prudencio en caso de haber tomado esta dirección. Aún marchando por donde lo hizo era muy expuesto su movimiento, pues dada la situación de Mondragón en los límites de las tres provincias podría suceder muy bien que los alaveses, que frecuentemente ocupaban a Aramayona, acudiesen en auxilio de Lizárraga y los vizcaínos hicieran lo propio. En tal caso, ¿cuál hubiera sido la suerte de la columna liberal? Harto hizo el brigadier Loma, pues sin descanso y sin vacilaciones se dirigió al punto objetivo y si se había rendido el destacamento, no era suya la culpa, pues cuando él llegó no hacía aún una hora que se habían entregado los defensores de Mondragón. Merece, por lo tanto, cumplidos elogios por su incansable actividad, su valor, celo y decisión.

Desde Mondragón, dirigió Loma al General en Jefe el siguiente oficio:

Sanchez Bregua jenerala
“Según lo ordenado por V.E. he emprendido la marcha para esta villa al amanecer, con objeto de ver si conseguía librarla de caer en poder de la facción Lizárraga, que no ha cesado en su ataque a la misma desde las cuatro de la tarde de ayer. Sin descanso, a pesar del calor sofocante, he hecho la marcha, y sin embargo, desgraciadamente, no he llegado a tiempo, pues hacía una hora que el destacamento se había entregado, de cuya rendición daré a V.E. cuenta detallada, cuando me la dé por escrito el comandante militar de este punto, indicándole entretanto que han sido incendiadas cinco o seis casas de las inmediaciones del lugar  de la defensa.

Creo mi deber manifestar a V.E. que con las cortísimas fuerzas de que dispongo, es imposible que atienda a la conservación de todos los puntos ocupados, por lo cual creo de suma urgencia retirar los destacamentos de Oñate, Plasencia (sic) y Azpeitia, recogiendo las armas que en esta última villa hubiese en las fábricas de armas que en ella existen, así como los útiles de la fabricación. De esta manera me dedicaré a sostener la línea del Oria y Urumea, aunque para ello no cuento tampoco con grandes medios y me esforzaré en conservar hasta donde me sea posible los pueblos de Villafranca, Tolosa, Andoáin, Villabona, Hernani, Oyarzun, Astigarraga e Irun y Rentería.

Lizarraga jenerala
Si V.E aprobase las medidas que me atrevo a indicarle, retiraría mañana las guarniciones de Oñate, Vergara y Plasencia y oportunamente la de Azpeitia. Espero pasar a pernoctar a Vergara, donde aguardo sus superiores órdenes. Adoptadas las disposiciones que he indicado, podría reforzar a Eibar con dos compañías, que en unión de 700 a 800 voluntarios sostendrían aquel punto”

Iragan asteko kronikan ikusi genuen karlistek kañoi pare bat jarri zutela Santa Barbaran:
“Los carlistas colocaron dos cañones en el alto de Santa Bárbara, y se apoderaron de algunas casas desde cuyas ventanas rompieron el fuego, a la vez que la artillería, a las dos de la tarde”

Miguel Madinabeitia Altube kopiatzaile arrasatearrak, idazkiaren transkripzioa La Habanan egin zuena, honako ohartxo hau jarri zuen testuaren amaieran:

 “Por qué no se hace mención del alto de San Cristóbal, como se hace del alto de Santa Bárbara? ¿Era aquel punto menos estratégico? Estimaré que leyeran el presente escrito los Sres. Guerra y Joaquín Azcoaga, por si no han visto el original”

Juan Carlos Guerra eta Joakin Azkoaga herrikideak zituen kopiatzaileak eta, halaber, bere aitaren lagun minak.


 
(1)   Jose Sanchez Bregua jeneralari buruz ari da. Bera zen tropa konstituzionalen burua.

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Argazkiak: wikipedia
 
 

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